ESTE BLOG ES UN BLOG CRISTIANO DONDE SE VA A EXPONER LA PALABRA DE DIOS. BENDICIONES PASTORA LUCY
enero 11, 2013
enero 10, 2013
JOSUE 15
enero 09, 2013
JOSUE 14
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enero 08, 2013
JOSUE 13
La tierra
por conquistar
JOSUE 13
13 Siendo Josué ya viejo y de edad avanzada, le dijo Jehovah: "Tú eres ya viejo y de edad avanzada, y queda todavía muchísima tierra por conquistar. 2 Esta es la tierra que queda:
"Todos los distritos
de los filisteos y todo el de Gesur: 3 Desde Sijor, al oriente de
Egipto, hasta el territorio de Ecrón, al norte, que se considera de los
cananeos; los cinco distritos de los filisteos (Gaza, Asdod, Ascalón, Gat y
Ecrón) y la tierra de los aveos, 4 al sur; toda la tierra de los
cananeos, y desde Ara, que pertenece a los sidonios, hasta Afec, hasta la
frontera de los amorreos; 5 la tierra de los de Biblos;
todo el Líbano al oriente, desde Baal-gad al pie del monte Hermón, hasta
Lebo-hamat; 6 todos los que habitan en la región montañosa desde el
Líbano hasta Misrefot-maim, y todos los habitantes de Sidón. A todos éstos yo
los arrojaré de delante de los hijos de Israel.
"Tú, pues, sólo da la
tierra por sorteo a Israel como heredad, como te he mandado. 7
Reparte esta tierra como heredad entre las nueve tribus y la media tribu
de Manasés; 8 porque la otra mitad de esta tribu, los rubenitas y los
gaditas ya recibieron su heredad, la cual les dio Moisés en el lado oriental del
Jordán. Moisés, siervo de Jehovah, se la dio 9 desde
Aroer, que está en la ribera del río Arnón, y la ciudad que está en el centro
del valle, toda la meseta de Medeba hasta Dibón; 10 todas las
ciudades de Sejón, rey de los amorreos, que reinó en Hesbón hasta la frontera de
los hijos de Amón; 11 Galaad y los territorios de Gesur y de Maaca;
todo el monte Hermón, toda la tierra de Basán hasta Salca; 12 todo el
reino de Og, el cual era sobreviviente de los refaítas, que reinó en Astarot y
Edrei en Basán, y a quienes Moisés derrotó y echó."
13
Sin embargo, los hijos de Israel no echaron a los de Gesur y de Maaca;
antes bien, Gesur y Maaca han habitado en medio de Israel hasta el día de hoy.
14
Sólo a la tribu de Leví no dio heredad: Las ofrendas quemadas de Jehovah
Dios de Israel son su heredad, como él le había prometido.
Territorios
de Rubén, Gad y Manasés
15 Moisés había dado heredad a la tribu de los hijos de Rubén, según sus clanes, 16 y el territorio de ellos abarcaba desde Aroer, que está en la ribera del río Arnón, la ciudad que está en el centro del valle y toda la meseta hasta Medeba; 17 Hesbón con todas sus aldeas que están en la meseta, Dibón, Bamot-baal, Bet-baal-maón; 18 Jahaz, Cademot, Mefaat, 19 Quiriataim, Sibma, Zeret-hasájar en la colina del valle; 20 Bet-peor, las laderas del Pisga, Bet-jesimot; 21 todas las ciudades de la meseta; todo el reino de Sejón, rey de los amorreos, que reinó en Hesbón. (Moisés había derrotado a éste y a los jefes de Madián; Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, príncipes de Sejón que habitaban aquella tierra. 22 Los hijos de Israel también mataron a espada, entre otros, al adivino Balaam hijo de Beor.) 23 Y el Jordán era el límite del territorio de los hijos de Rubén. Esta era la heredad de los hijos de Rubén, según sus clanes, con sus ciudades y sus aldeas.
24
También Moisés había dado heredad a la tribu de Gad, a los hijos de Gad,
según sus clanes. 25 El territorio de ellos abarcaba Jazer, todas las
ciudades de Galaad, la mitad del territorio de los hijos de Amón hasta Aroer,
que está enfrente de Rabá; 26 desde Hesbón hasta Ramat-mizpa y
Betonim; desde Majanaim hasta el territorio de Lo-debar; 27
y en el valle Bet-haram, Bet-nimra, Sucot, Zafón y el resto del reino de
Sejón, rey de Hesbón; es decir, la ribera oriental del Jordán hasta el extremo
sur del mar Quinéret. 28 Esta es la heredad de los hijos
de Gad, según sus clanes, con sus ciudades y sus aldeas.
29
También Moisés había dado heredad a la media tribu de Manasés, esto es, a
la media tribu de los hijos de Manasés, según sus clanes: 30 El
territorio de ellos abarcaba desde Majanaim, todo Basán (todo el reino de Og,
rey de Basán), y todas las aldeas de Jaír que están en Basán: sesenta ciudades.
31 Se dio, además, la mitad de Galaad, Astarot y Edrei, ciudades del
reino de Og en Basán, a los hijos de Maquir hijo de Manasés, es decir, a la
mitad de los hijos de Maquir, según sus clanes.
32
Esto es lo que Moisés había dado como heredad en las llanuras de Moab al
otro lado del Jordán, al oriente de Jericó. 33 Pero Moisés no dio
heredad a la tribu de Leví; Jehovah Dios de Israel es su heredad, como él les
había dicho.
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enero 07, 2013
JOSUE 12
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JOSUE
12
Reyes derrotados
por Moisés
12 Estos son los reyes de la tierra a quienes derrotaron los hijos de Israel y cuyas tierras poseyeron al lado oriental del Jordán, desde el río Arnón hasta el monte Hermón y todo el Arabá oriental:
2 Sejón,
rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón. Este reinaba desde Aroer, que está
en la ribera del río Arnón, y desde el centro del valle hasta el río Jaboc, que
sirve de frontera con los hijos de Amón. Esta región incluía la mitad de Galaad
3 y el Arabá, desde el mar Quinéret, al oriente, hasta el
mar del Arabá, o mar Salado, al oriente en dirección a Bet-jesimot, y por el sur
hasta más abajo de las faldas del Pisga.
4
Og, rey de Basán, sobreviviente de los refaítas, quien residía
en Astarot y en Edrei. 5 Este reinaba en el monte Hermón, en Salca y
en todo Basán, hasta la frontera de Gesur y de Maaca y en la mitad de Galaad,
hasta la frontera de Sejón, rey de Hesbón.
6
Moisés, siervo de Jehovah, y los hijos de Israel los derrotaron. Y Moisés,
siervo de Jehovah, dio la tierra en posesión a los rubenitas, a los gaditas y a
la media tribu de Manasés.
Reyes derrotados
por Josué
7 Estos son los reyes de la tierra a quienes derrotaron Josué y los hijos de Israel en el lado occidental del Jordán, desde Baal-gad, en el valle del Líbano, hasta el monte Halac que sube a Seír, cuya tierra dio Josué en posesión a las tribus de Israel conforme a su distribución, 8 en la región montañosa, en la Sefela, en el Arabá, en las laderas, en el desierto y en el Néguev, donde habitaban los heteos, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos:
9 El rey
de Jericó, uno; el rey de Hai (que está junto a Betel), uno; 10 el
rey de Jerusalén, uno; el rey de Hebrón, uno; 11 el rey de Jarmut,
uno; el rey de Laquis, uno; 12 el rey de Eglón, uno; el rey de Gezer,
uno; 13 el rey de Debir, uno; el rey de Geder, uno; 14 el
rey de Horma, uno; el rey de Arad, uno; 15 el rey de Libna, uno; el
rey de Adulam, uno; 16 el rey de Maqueda, uno; el rey de Betel, uno;
17 el rey de Tapúaj, uno; el rey de Hefer, uno; 18 el rey
de Afec, uno; el rey de Sarón, uno; 19 el rey de Madón, uno; el rey
de Hazor, uno; 20 el rey de Simron-merón, uno; el rey de Acsaf, uno;
21 el rey de Taanac, uno; el rey de Meguido, uno; 22 el
rey de Quedes, uno; el rey de Jocneam del Carmelo, uno; 23 el rey de
Dor en Nafot-dor, uno; el rey de Goím en Gilgal, uno; 24 el rey de
Tirsa, uno. Treinta y un reyes en total.
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enero 06, 2013
JOSUE 11
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Conquista del
norte de Canaán
11 Sucedió que cuando Jabín rey de Hazor oyó esto, envió un mensaje a Jobab rey de Madón, al rey de Simrón, al rey de Acsaf, 2 a los reyes que habitaban en la región montañosa del norte, en la llanura del sur del mar Quinéret, en la Sefela y en Nafot-dor al occidente, 3 a los cananeos que habitaban al oriente y al occidente, a los amorreos, a los heteos, a los ferezeos, a los jebuseos de la región montañosa y a los heveos de las faldas del Hermón, en la tierra de Mizpa. 4 Entonces ellos, y todos sus ejércitos con ellos, un pueblo tan numeroso como la arena que está a la orilla del mar, salieron con gran cantidad de caballos y carros. 5 Todos estos reyes se reunieron, y fueron y acamparon juntos al lado de las aguas de Merom, para combatir contra Israel. 6 Pero Jehovah dijo a Josué:
-No tengas temor de
ellos, porque mañana a esta hora yo entregaré muertos a todos ellos, delante de
Israel. Desjarretarás sus caballos y quemarás sus carros.
7
Entonces Josué y toda la gente de guerra con él fueron y cayeron de
repente sobre ellos al lado de las aguas de Merom. 8 Jehovah los
entregó en mano de los israelitas, quienes los derrotaron y los persiguieron
hasta la gran Sidón, hasta Misrefot-maim y hasta el valle de Mizpa al oriente. Y
los mató, hasta no dejarles sobrevivientes. 9 Josué hizo con ellos
como Jehovah le había mandado: Desjarretó sus caballos y quemó sus carros.
10 En
aquel tiempo Josué volvió y tomó Hazor, y mató a espada a su rey. Hazor había
sido antes la capital de todos estos reinos. 11 Mataron a espada a
todo cuanto tenía vida en ella, destruyendo y no dejando nada vivo. E incendió a
Hazor.
12
Asimismo, Josué tomó todas las ciudades de estos reyes, y a todos sus
reyes. Los mató a espada y los destruyó, como lo había mandado Moisés, siervo de
Jehovah. 13 Pero Israel no incendió ninguna de las
ciudades que estaban sobre sus montículos de ruinas, excepto Hazor,
la cual Josué sí incendió. 14 Los hijos de Israel tomaron para sí
todo el botín de estas ciudades junto con el ganado, pero mataron a espada a
todos los hombres hasta destruirlos, sin dejar uno solo vivo.
Resumen de la
conquista de Canaán
15 De la manera que Jehovah había mandado a su siervo Moisés, así mandó Moisés a Josué, y así lo hizo Josué, sin omitir nada de todo lo que Jehovah había mandado a Moisés. 16 Así tomó Josué toda esta tierra: la región montañosa, todo el Néguev, toda la tierra de Gosén, la Sefela, el Arabá, la región montañosa de Israel y sus laderas, 17 desde el monte Halac que sube hasta Seír, hasta Baal-gad, en el valle del Líbano, a las faldas del monte Hermón. Capturó a todos sus reyes, los hirió y los mató.
18 Por
mucho tiempo Josué tuvo guerra con todos estos reyes. 19 No hubo
ciudad que hiciese la paz con los hijos de Israel, excepto los heveos que
moraban en Gabaón. Todo el resto lo tomaron en batalla. 20 Esto
provenía de Jehovah, quien endurecía el corazón de ellos, para que resistiesen
con la guerra a Israel, a fin de que fueran destruidos sin que se les tuviese
misericordia; para que fuesen desarraigados, como Jehovah había mandado a
Moisés.
21 Por
aquel tiempo Josué fue y destruyó a los anaquitas de la región montañosa de
Hebrón, de Debir y de Anab, y de toda la región montañosa de Judá y de toda la
de Israel. Josué los destruyó a ellos con sus ciudades. 22 Ninguno de
los anaquitas quedó en la tierra de los hijos de Israel. Sólo quedaron algunos
en Gaza, en Gat y en Asdod.
23 Así
tomó Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehovah había dicho a
Moisés. Josué la entregó como heredad a Israel, conforme a la
distribución de sus tribus.
Y la tierra reposó
de la guerra.
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PASTORA LUCY
DESIGN
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enero 05, 2013
JOSUE 10
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enero 04, 2013
JOSUE 9
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Israel hace alianza con Gabaón
JOSUE 9
9 Aconteció que cuando oyeron estas cosas todos los reyes que estaban a este lado del Jordán, tanto en la región montañosa como en la Sefela y en toda la costa del mar Grande hasta el Líbano (heteos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos), 2 se agruparon para combatir de común acuerdo contra Josué e Israel.
3
Pero cuando los habitantes de Gabaón oyeron lo que Josué había
hecho a Jericó y a Hai, 4 usaron de astucia. Fueron y se
proveyeron tomando sobre sus asnos costales viejos, odres de vino
viejos, rotos y remendados, 5 sandalias viejas y remendadas en sus
pies, y ropa vieja sobre sí. Y todo el pan de que se habían provisto para el
camino estaba seco y mohoso. 6 Así fueron a Josué, al campamento en
Gilgal, y le dijeron a él y a los hombres de Israel:
-Nosotros
venimos de una tierra lejana. Haced, pues, alianza con nosotros.
7
Los hombres de Israel respondieron a los heveos:
-Quizás
vosotros habitáis en medio de nosotros. ¿Cómo, pues, podremos hacer alianza con
vosotros?
8
Ellos respondieron a Josué:
-Nosotros
somos tus siervos.
Y Josué les
preguntó:
-¿Quiénes
sois vosotros y de dónde venís?
9
Ellos le respondieron:
-Tus siervos
hemos venido de tierras muy lejanas, a causa del renombre de Jehovah tu Dios.
Porque hemos oído de su fama y de todas las cosas que hizo en Egipto,
10 y de todo lo que hizo a los dos reyes de los amorreos que estaban
al otro lado del Jordán: a Sejón rey de Hesbón, y a Og rey de Basán, que estaba
en Astarot. 11 Por eso nuestros ancianos y todos los
habitantes de nuestra tierra nos hablaron diciendo: "Tomad en vuestras manos
provisión para el camino, id al encuentro de ellos y decidles: ’Nosotros somos
vuestros siervos; por tanto, haced alianza con nosotros.’ 12 Este pan
nuestro estaba caliente cuando tomamos provisiones de nuestras casas para el
camino, el día que salimos para venir a vosotros. He aquí que ahora ya está seco
y mohoso. 13 También estos odres estaban nuevos cuando los llenamos.
He aquí que ahora ya están rotos. Y esta ropa nuestra y nuestras sandalias están
ya viejas a causa del camino tan largo.
14 Los hombres de Israel tomaron de sus
provisiones, pero no consultaron a Jehovah. 15 Entonces Josué hizo
paz con ellos, e hizo una alianza con ellos de conservarles la vida. Los jefes
de la congregación también se lo juraron.
16 Y sucedió que tres días después de haber hecho alianza con
ellos, se enteraron de que eran sus vecinos y que habitaban en medio de ellos.
17 Entonces los hijos de Israel partieron, y al tercer día llegaron a
las ciudades de ellos. Sus ciudades eran Gabaón, Cafira, Beerot y
Quiriat-jearim. 18 Pero los hijos de Israel no los mataron, porque
los jefes de la congregación les habían jurado por Jehovah Dios de Israel. Por
eso toda la congregación murmuraba contra los jefes. 19 Y todos los
jefes respondieron a toda la congregación:
-Nosotros
les hemos jurado por Jehovah Dios de Israel. Por eso ahora no les podemos tocar.
20 Esto es lo que haremos con ellos: Los dejaremos que vivan, para
que no venga sobre nosotros la ira a causa del juramento que les hemos hecho.
21 -Además, los jefes les dijeron-: Dejadlos vivir.
Así llegaron
a ser cortadores de leña y portadores de agua para toda la congregación, como
les habían dicho los jefes.
22 Entonces, llamándolos Josué, les habló diciendo:
-¿Por qué
nos habéis engañado diciendo: "Habitamos muy lejos de vosotros", siendo así que
habitáis en medio de nosotros? 23 Ahora pues, vosotros sois malditos,
y no faltarán de entre vosotros siervos, ni cortadores de leña, ni portadores de
agua para la casa de mi Dios.
24 Ellos respondieron a Josué y dijeron:
-Porque tus
siervos fueron bien informados de que Jehovah tu Dios había mandado a Moisés su
siervo que os había de dar toda la tierra, y que habíais de destruir delante de
vosotros a todos los habitantes del país. Por eso temimos mucho por nuestras
vidas a causa de vosotros, e hicimos esto. 25 Ahora pues, he aquí
estamos en tu mano. Haz con nosotros lo que te parezca bueno y recto.
26 Así hizo con ellos Josué: Los libró de la mano de los hijos
de Israel, y no los mataron. 27 Pero aquel día los destinó para ser
cortadores de leña y portadores de agua para la congregación y para el altar de
Jehovah, en el lugar que Jehovah eligiera, como lo son hasta el día de hoy.
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enero 03, 2013
JOSUE 8
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La caída de Hai
JOSUE
8
8 Jehovah dijo a Josué:
-No
temas ni desmayes. Toma contigo a toda la gente de guerra, levántate
y sube contra Hai. Mira, yo he entregado en tu mano al rey de Hai, a su pueblo,
su ciudad y su tierra. 2 Harás a Hai y a su rey como hiciste a Jericó
y a su rey. Solamente tomaréis para vosotros su botín y su ganado. Pon una
emboscada en el lado occidental de la ciudad.
3 Josué y toda la gente de guerra se levantaron para
subir contra Hai. Josué escogió 30.000 hombres fuertes, a quienes envió de
noche, 4 y les mandó diciendo:
-Mirad, pondréis una emboscada detrás de la ciudad. No os alejéis
mucho de la ciudad, y estad todos preparados. 5 Yo y toda la gente
que está conmigo nos acercaremos a la ciudad. Y sucederá que cuando salgan
contra nosotros como la primera vez, huiremos delante de ellos. 6
Saldrán tras nosotros hasta que los hayamos alejado de la ciudad, porque
dirán: "Huyen de nosotros como la primera vez." Huiremos, pues, delante de
ellos, 7 y vosotros os levantaréis de la emboscada y os apoderaréis
de la ciudad, pues Jehovah vuestro Dios la entregará en vuestra mano. 8
Y sucederá que cuando hayáis tomado la ciudad, le prenderéis fuego. Haréis
conforme a la palabra de Jehovah. Mirad que yo os lo he mandado.
9 Entonces Josué los envió, y ellos se fueron al lugar
de la emboscada y se pusieron entre Betel y Hai, al oeste de Hai. Josué pasó
aquella noche en medio del pueblo, 10 y levantándose Josué muy de
mañana pasó revista al pueblo. Luego subió delante del pueblo contra Hai, junto
con los ancianos de Israel.
11 Toda la gente de guerra que estaba con él subió y se
acercó; llegaron frente a la ciudad y acamparon hacia el norte de Hai, estando
el valle entre ellos y Hai. 12 Tomó unos 5.000 hombres y los puso en
emboscada entre Betel y Hai, hacia el lado oeste de la ciudad. 13 Así
ordenaron a la gente: todo el campamento hacia el lado norte de la ciudad, y la
guardia emboscada hacia el oeste de la ciudad. Y Josué pasó aquella noche en
medio del valle.
14 Sucedió que cuando el rey de Hai vio esto, los
hombres de la ciudad se apresuraron, se levantaron muy de mañana y salieron al
encuentro de Israel, para combatir él y todo su pueblo frente al Arabá, en el
lugar acordado, no sabiendo que le estaba puesta una emboscada detrás
de la ciudad. 15 Josué y todo Israel, fingiéndose vencidos ante
ellos, huyeron por el camino del desierto. 16 Todo el pueblo que
estaba en Hai se reunió para perseguirlos. Y persiguieron a Josué,
siendo así alejados de la ciudad. 17 No quedó hombre en Hai y en
Betel que no saliera tras Israel. Y por perseguir a Israel, dejaron la ciudad
abierta. 18 Entonces Jehovah dijo a Josué:
-Extiende la lanza que tienes en tu mano hacia Hai, porque yo la
entregaré en tu mano.
Josué
extendió hacia la ciudad la lanza que tenía en su mano. 19 Y
levantándose rápidamente de su lugar, los hombres que estaban en la emboscada
corrieron cuando él extendió su mano, y entraron en la ciudad. Así la tomaron y
se apresuraron a prender fuego a la ciudad.
20 Los hombres de Hai volvieron el rostro, y al mirar,
he aquí que el humo de la ciudad subía al cielo. Pero no les fue posible huir ni
a un lado ni a otro, porque el pueblo que iba hacia el desierto se volvió contra
los que lo perseguían. 21 Josué y todo Israel, viendo que los de la
emboscada habían tomado la ciudad y que el humo de la ciudad subía, se volvieron
y mataron a los hombres de Hai. 22 Los otros salieron de la ciudad a
su encuentro. Así estuvieron en medio de Israel, los unos por un lado y los
otros por el otro. Los mataron hasta que no quedó ni un sobreviviente ni un
fugitivo. 23 También tomaron vivo al rey de Hai y lo llevaron ante
Josué.
24 Sucedió que cuando los israelitas acabaron de matar
a todos los habitantes de Hai en el campo, en el desierto donde ellos los habían
perseguido, y cuando todos habían caído a filo de espada hasta ser exterminados,
todos los israelitas se volvieron a Hai y mataron a todos a espada. 25
El número de los que cayeron aquel día, entre hombres y mujeres, fue de
12.000, todos los de Hai. 26 Porque Josué no retrajo su mano que
había extendido con la lanza, hasta que destruyó a todos los habitantes de Hai.
27 Los israelitas sólo tomaron para sí el ganado y el botín de
aquella ciudad, conforme a la palabra que Jehovah había mandado a Josué.
28 Josué incendió Hai y la convirtió en un montículo de
ruinas perpetuas, una desolación hasta el día de hoy. 29
Al rey de Hai lo colgó de un árbol hasta el atardecer. Cuando el sol se
ponía, Josué mandó que quitasen su cuerpo del árbol y lo echasen a la puerta de
la ciudad, donde levantaron sobre él un gran montón de piedras, que permanece
hasta el día de hoy.
El altar y la ley en el monte Ebal
30 Entonces Josué edificó en el monte Ebal un altar a Jehovah Dios de Israel, 31 como Moisés siervo de Jehovah había mandado a los hijos de Israel y como está escrito en el libro de la Ley de Moisés: un altar de piedras sin labrar sobre las cuales nadie había alzado herramientas de hierro. Sobre él ofrecieron holocaustos a Jehovah e hicieron sacrificios de paz.
32 También escribió allí sobre las piedras, en
presencia de los hijos de Israel, una copia de la ley de Moisés, que él había
escrito. 33 Y todo Israel, sus ancianos, oficiales y jueces, tanto
extranjeros como naturales, estaban de pie a ambos lados del arca
delante de los sacerdotes levitas que llevaban el arca del pacto de Jehovah. La
mitad de ellos estaba hacia el monte Gerizim y la otra mitad hacia el monte
Ebal, de la manera que Moisés siervo de Jehovah lo había mandado,
para que bendijesen primeramente al pueblo de Israel.
34 Después de esto, leyó todas las palabras de la ley,
las bendiciones y las maldiciones, conforme a todo lo que está escrito en el
libro de la Ley. 35 No hubo palabra alguna de todas las
cosas que mandó Moisés, que Josué no leyera delante de toda la congregación de
Israel, incluyendo las mujeres, los niños y los extranjeros que
vivían entre ellos.
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