enero 21, 2013

JUECES 2

JUECES 2
El ángel de Jehovah en Boquim

2 El ángel de Jehovah subió de Gilgal a Boquim, y dijo:
-Yo os saqué de Egipto y os introduje en la tierra acerca de la cual había jurado a vuestros padres diciendo: "No invalidaré jamás mi pacto con vosotros, 2 con tal que vosotros no hagáis una alianza con los habitantes de esta tierra, cuyos altares habréis de derribar." Pero vosotros no habéis obedecido mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto? 3 Por eso yo digo también: No los echaré de delante de vosotros, sino que os serán adversarios, y sus dioses os servirán de tropiezo.
4 Aconteció que cuando el ángel de Jehovah acabó de decir estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo alzó su voz y lloró. 5 Por eso llamaron a aquel lugar Boquim. Y ofrecieron allí sacrificios a Jehovah.
Fin de la generación de Josué

6 Cuando Josué ya había despedido al pueblo, los hijos de Israel se fueron cada uno a su heredad para tomar posesión de la tierra. 7 El pueblo sirvió a Jehovah todo el tiempo de Josué y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué, quienes habían visto todas las grandes obras que Jehovah había hecho por Israel.
8 Josué hijo de Nun, siervo de Jehovah, murió cuando tenía 110 años. 9 Y lo sepultaron en el terreno de su heredad en Timnat-séraj, en la región montañosa de Efraín, al norte del monte Gaas. 10 Y toda aquella generación fue también reunida con sus padres.
Apostasía y aflicción de Israel

Después de ellos se levantó otra generación que no conocía a Jehovah, ni la obra que él había hecho por Israel. 11 Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehovah y sirvieron a los Baales. 12 Abandonaron a Jehovah, el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, entre los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehovah. 13 Abandonaron a Jehovah, y sirvieron a Baal y a las Astartes. 14 El furor de Jehovah se encendió contra Israel, y los entregó en mano de saqueadores que los saqueaban. Los abandonó en mano de sus enemigos de alrededor, y ellos no pudieron resistir más ante sus enemigos. 15 Dondequiera que salían, la mano de Jehovah estaba contra ellos para mal, como Jehovah les había dicho y como Jehovah les había jurado. Así los afligió en gran manera.
Surgimiento de los jueces

16 Entonces Jehovah levantó jueces que los librasen de mano de los que les saqueaban. 17 Pero tampoco escuchaban a sus jueces, sino que se prostituían tras otros dioses a los cuales adoraban. Se apartaron pronto del camino por el que habían andado sus padres, quienes habían obedecido los mandamientos de Jehovah. Ellos no lo hicieron así.
18 Cuando Jehovah les levantaba jueces, Jehovah estaba con el juez y los libraba de mano de sus enemigos todo el tiempo de aquel juez. Porque Jehovah se conmovía ante sus gemidos, a causa de los que los oprimían y afligían. 19 Pero acontecía que cuando moría el juez, ellos volvían atrás y se corrompían más que sus padres, siguiendo a otros dioses para servirles y para postrarse ante ellos. No se apartaban de sus obras ni de su obstinado camino.
Pueblos dejados en medio de Israel

20 Entonces el furor de Jehovah se encendió contra Israel, y dijo: "Puesto que este pueblo ha quebrantado mi pacto que yo establecí con sus padres, y no ha obedecido mi voz, 21 tampoco yo volveré a echar de delante de ellos a ninguna de las naciones que Josué dejó cuando murió, 22 para que por medio de ellas yo pruebe si Israel va a guardar o no el camino de Jehovah andando por él, como sus padres lo guardaron."
23 Por eso Jehovah dejó allí a aquellas naciones y no las arrojó de una vez, ni las entregó en mano de Josué.
http://www.gabitogrupos.com/iglesiapentecostal

enero 20, 2013

JUECES 1

JUECES 1
Establecimiento de Israel en Canaán

1 Aconteció, después de la muerte de Josué, que los hijos de Israel consultaron a Jehovah preguntando:
-¿Quién subirá primero por nosotros para combatir contra los cananeos?
2 Y Jehovah respondió:
-Judá subirá. He aquí que yo he entregado la tierra en su mano.
3 Entonces Judá dijo a Simeón su hermano:
-Sube conmigo a mi territorio y combatamos contra los cananeos, y después yo también iré contigo a tu territorio.
Y Simeón fue con él. 4 Entonces subió Judá, y Jehovah entregó en su mano a los cananeos y a los ferezeos; y derrotaron en Bezec a 10.000 hombres de ellos. 5 En Bezec hallaron a Adonibezec y combatieron contra él. Y derrotaron a los cananeos y a los ferezeos. 6 Adonibezec huyó, pero lo persiguieron, lo capturaron y le cortaron los pulgares de sus manos y de sus pies. 7 Entonces dijo Adonibezec: "Setenta reyes con los pulgares de sus manos y de sus pies cortados recogían las migajas debajo de mi mesa. Tal como yo hice, así me ha pagado Dios." Y lo llevaron a Jerusalén, donde murió.
8 Entonces los hijos de Judá combatieron contra Jerusalén, la tomaron, la hirieron a filo de espada y prendieron fuego a la ciudad. 9 Y después los hijos de Judá descendieron para combatir contra los cananeos que habitaban en la región montañosa, en el Néguev y en la Sefela.
10 Luego marchó Judá contra los cananeos que habitaban en Hebrón y derrotó a Sesai, a Ajimán y a Talmai. (Antes el nombre de Hebrón era Quiriat-arba.) 11 De allí marchó contra los habitantes de Debir. (Antes el nombre de Debir era Quiriat-séfer.) 12 Entonces Caleb dijo:
-Al que ataque y tome Quiriat-séfer, yo le daré por mujer a mi hija Acsa.
13 Otoniel hijo de Quenaz, hermano menor de Caleb, fue quien la tomó. Y Caleb le dio por mujer a su hija Acsa. 14 Y aconteció que cuando ella llegó, le persuadió a que pidiese a su padre un campo. Entonces ella hizo señas desde encima del asno, y Caleb le preguntó:
-¿Qué quieres?
15 Ella le respondió:
-Hazme un favor: Ya que me has dado tierra en el Néguev, dame también fuentes de aguas.
Entonces Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo.
16 Los descendientes del queneo, suegro de Moisés, subieron con los hijos de Judá de la Ciudad de las Palmeras al desierto de Judá que está en el Néguev de Arad, y fueron y habitaron con el pueblo.
17 Después fue Judá con su hermano Simeón, y derrotaron a los cananeos que habitaban en Sefat, y la destruyeron. Y pusieron por nombre a la ciudad Horma.
18 Judá también tomó Gaza con su territorio, Ascalón con su territorio y Ecrón con su territorio. 19 Jehovah estaba con Judá, y éste tomó posesión de la región montañosa. Pero no pudo echar a los habitantes del valle, porque éstos tenían carros de hierro.
20 Después dieron Hebrón a Caleb, como Moisés había dicho. Y él echó de allí a los tres hijos de Anac.
21 Pero los hijos de Benjamín no pudieron echar a los jebuseos que habitaban en Jerusalén. Así que los jebuseos han habitado con los hijos de Benjamín en Jerusalén, hasta el día de hoy.
22 También los de la casa de José subieron contra Betel, y Jehovah estuvo con ellos. 23 Los de la casa de José hicieron un reconocimiento de Betel. (Antes el nombre de la ciudad era Luz.) 24 Los espías vieron a un hombre que salía de la ciudad y le dijeron: "Por favor, muéstranos la entrada de la ciudad, y tendremos misericordia de ti." 25 El les mostró la entrada de la ciudad, y ellos la hirieron a filo de espada; pero dejaron libre a aquel hombre y a toda su familia. 26 El hombre se fue a la tierra de los heteos y edificó una ciudad a la que llamó Luz; éste es su nombre hasta el día de hoy.
27 Pero Manasés no pudo echar a los habitantes de Bet-seán y sus aldeas, ni a los de Taanac y sus aldeas, ni a los de Dor y sus aldeas, ni a los de Ibleam y sus aldeas, ni a los de Meguido y sus aldeas. Más bien, los cananeos persistieron en habitar en aquella tierra. 28 Sin embargo, aconteció que cuando Israel llegó a ser fuerte, sometió a los cananeos a tributo laboral, pero no los echó del todo.
29 Tampoco Efraín pudo echar a los cananeos que habitaban en Gezer, sino que los cananeos habitaron en medio de ellos, en Gezer.
30 Tampoco Zabulón pudo echar a los habitantes de Quitrón ni a los habitantes de Nahalal. Los cananeos habitaron en medio de ellos, pero fueron sometidos a tributo laboral.
31 Tampoco Aser pudo echar a los habitantes de Aco, ni a los habitantes de Sidón, ni de Ajlab, ni de Acziv, ni de Helba, ni de Afec, ni de Rejob. 32 Los de Aser vivieron entre los cananeos, habitantes de aquella tierra, porque no los pudieron echar.
33 Tampoco Neftalí pudo echar a los habitantes de Bet-semes, ni a los de Bet-anat, sino que habitó entre los cananeos que habitaban en la tierra. Los habitantes de Bet-semes y los de Bet-anat fueron sometidos a tributo laboral.
34 Los amorreos contuvieron a los hijos de Dan en la región montañosa, y no permitieron que bajaran al valle. 35 Los amorreos persistieron en habitar en el monte Heres, en Ajalón y en Saalbín. Pero al llegar a ser fuerte la casa de José, aquéllos fueron sometidos a tributo laboral. 36 La frontera de los amorreos se extendía desde la cuesta de Acrabim, desde Sela hacia arriba.
http://www.gabitogrupos.com/iglesiapentecostal

enero 19, 2013

JOSUE 14

JOSUE 24
Despedida de Josué y pacto en Siquem

24 Josué reunió a todas las tribus de Israel en Siquem, y convocó a los ancianos de Israel, a sus jefes, a sus jueces y a sus oficiales. Ellos se presentaron delante de Dios, 2 y Josué dijo a todo el pueblo:
-Así ha dicho Jehovah Dios de Israel: "Vuestros padres (Taré, padre de Abraham y de Nacor) habitaron antiguamente al otro lado del Río, y sirvieron a otros dioses. 3 Pero yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del Río, lo traje por toda la tierra de Canaán, aumenté su descendencia y le di por hijo a Isaac. 4 A Isaac le di por hijos a Jacob y Esaú. A Esaú le di la región montañosa de Seír, para que la poseyese, mientras que Jacob y sus hijos descendieron a Egipto. 5 Entonces envié a Moisés y a Aarón, y castigué a Egipto de la manera como lo hice allí, y después os saqué. 6 Saqué de Egipto a vuestros padres, y vosotros llegasteis al mar. Los egipcios persiguieron a vuestros padres hasta el mar Rojo, con carros y jinetes. 7 Entonces ellos clamaron a Jehovah, y él puso oscuridad entre vosotros y los egipcios, e hizo venir sobre ellos el mar, el cual los cubrió. Vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto. Después estuvisteis muchos años en el desierto, 8 y os introduje en la tierra de los amorreos que habitaban al otro lado del Jordán. Ellos combatieron contra vosotros; pero yo los entregué en vuestra mano, y poseísteis su tierra, porque yo los destruí delante de vosotros. 9 Después se levantó Balac hijo de Zipor, rey de los moabitas, y combatió contra Israel. El mandó llamar a Balaam hijo de Beor para que os maldijese, 10 pero yo no quise escuchar a Balaam. Antes bien, él os bendijo repetidamente, y yo os libré de su mano. 11 Después cruzasteis el Jordán y vinisteis a Jericó. Los señores de Jericó combatieron contra vosotros, así como también los amorreos, los ferezeos, los cananeos, los heteos, los gergeseos, los heveos y los jebuseos; pero yo los entregué en vuestra mano. 12 Envié delante de vosotros la avispa, y ella echó de delante de vosotros a los dos reyes de los amorreos. Esto no fue con vuestra espada ni con vuestro arco. 13 Yo os he dado una tierra por la cual vosotros no trabajasteis con dureza, unas ciudades que no edificasteis y en las cuales habitáis. Y coméis de las viñas y de los olivares que no plantasteis."
14 »Ahora pues, temed a Jehovah. Servidle con integridad y con fidelidad. Quitad de en medio los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del Río y en Egipto, y servid a Jehovah. 15 Pero si os parece mal servir a Jehovah, escogeos hoy a quién sirváis: si a los dioses a los cuales servían vuestros padres cuando estaban al otro lado del Río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis. Pero yo y mi casa serviremos a Jehovah.
16 Entonces el pueblo respondió diciendo:
-¡Lejos esté de nosotros el abandonar a Jehovah para servir a otros dioses! 17 Porque Jehovah, nuestro Dios, es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud. Delante de nuestros ojos él ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado en todo el camino por donde hemos andado y en todos los pueblos por los cuales hemos pasado. 18 Jehovah ha arrojado de delante de nosotros a todos los pueblos, y a los amorreos que habitaban en el país. Nosotros también serviremos a Jehovah, porque él es nuestro Dios.
19 Entonces Josué dijo al pueblo:
-No podréis servir a Jehovah, porque él es un Dios santo y un Dios celoso. El no soportará vuestras rebeliones ni vuestros pecados. 20 Si vosotros dejáis a Jehovah y servís a dioses extraños, él se volverá y os castigará, y os exterminará después de haberos hecho bien.
21 Entonces el pueblo dijo a Josué:
-¡No, sino que a Jehovah serviremos!
22 Josué respondió al pueblo:
-Vosotros sois testigos contra vosotros mismos, de que habéis escogido a Jehovah para servirle.
Ellos respondieron:
-¡Sí, somos testigos!
23 Josué dijo:
-Quitad, pues, ahora los dioses extraños que están en medio de vosotros, e inclinad vuestro corazón a Jehovah Dios de Israel.
24 Y el pueblo respondió a Josué:
-¡A Jehovah nuestro Dios serviremos, y su voz obedeceremos!
25 Aquel mismo día Josué hizo un pacto con el pueblo, y les dio leyes y decretos en Siquem. 26 Josué escribió estas palabras en el libro de la Ley de Dios. Y tomando una gran piedra, la erigió allí debajo de la encina que estaba junto al santuario de Jehovah. 27 Luego Josué dijo a todo el pueblo:
-He aquí, esta piedra será un testigo contra nosotros. Ella ha escuchado todas las palabras que Jehovah nos ha hablado. Será, pues, testigo contra vosotros, no sea que neguéis a vuestro Dios.
28 Después Josué despidió al pueblo, cada uno a su heredad.
Muerte de Josué

29 Sucedió que después de estas cosas murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehovah, cuando tenía 110 años. 30 Y lo sepultaron en los terrenos de su heredad en Timnat- séraj, que está en la región montañosa de Efraín, al norte del monte Gaas.
31 Israel sirvió a Jehovah todo el tiempo de Josué y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué, quienes conocían todas las obras que Jehovah había hecho por Israel.
Sepultura de los restos de José

32 Y sepultaron en Siquem los restos de José, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, en la parte del campo que Jacob compró a los hijos de Hamor, padre de Siquem, por 100 piezas de dinero. Y vino a ser heredad de los hijos de José.
Muerte del sacerdote Eleazar

33 También murió Eleazar hijo de Aarón, y lo sepultaron en la colina de su hijo Fineas, que le había sido dada en la región montañosa de Efraín.
http://www.gabitogrupos.com/iglesiapentecostal

enero 18, 2013

JOSUE 23

mujeresvic-1.jpg picture by RUIZLUZPR
302rwp1.gif picture by RUIZLUZPR
JOSUE 23
Josué exhorta a los hijos de Israel

23 Mucho tiempo después que Jehovah diera reposo a Israel de todos sus enemigos de alrededor, aconteció que Josué, siendo ya viejo y de edad avanzada, 2 convocó a todo Israel, a sus ancianos, a sus jefes, a sus jueces y a sus oficiales, y les dijo: "Yo ya soy viejo y de edad avanzada. 3 Vosotros habéis visto todo lo que Jehovah vuestro Dios ha hecho con todas estas naciones por causa vuestra; porque Jehovah vuestro Dios es el que ha combatido por vosotros. 4 Mirad, os he repartido por sorteo, como heredad para vuestras tribus, estas naciones que quedan, así como las que yo he exterminado, desde el Jordán hasta el mar Grande, hacia donde se pone el sol. 5 Jehovah vuestro Dios las arrojará de delante de vosotros y las echará de vuestra presencia. Y vosotros tomaréis posesión de sus tierras, como Jehovah vuestro Dios os ha prometido.
6 "Por tanto, esforzaos mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la Ley de Moisés, sin apartaros de ella ni a la derecha ni a la izquierda. 7 No os mezcléis con estas naciones que han quedado entre vosotros. No hagáis mención del nombre de sus dioses ni juréis por ellos. No les rindáis culto, ni os postréis ante ellos.
8 "Sólo a Jehovah, vuestro Dios, seréis fieles, como habéis sido hasta el día de hoy; 9 porque Jehovah ha echado de delante de vosotros a naciones grandes y fuertes, y nadie ha podido resistir delante de vosotros hasta el día de hoy. 10 Uno de vosotros persigue a mil, porque Jehovah vuestro Dios combate por vosotros, como él os ha prometido. 11 Por eso, tened mucho cuidado, por vuestras propias vidas, de amar a Jehovah vuestro Dios. 12 Pero si os volvéis atrás y os adherís a los sobrevivientes de estas naciones que han quedado entre vosotros, y os unís con ellas en matrimonio y os mezcláis con ellas y ellas con vosotros, 13 estad seguros de que Jehovah vuestro Dios no continuará echando a estas naciones de delante de vosotros. Antes bien, ellas serán para vosotros una trampa y un lazo, azotes en vuestros costados y espinas en vuestros ojos, hasta que perezcáis en esta buena tierra que Jehovah vuestro Dios os ha dado.
14 "He aquí que yo estoy para ir por el camino de todo el mundo. Reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma que no ha fallado ni una sola palabra de todas las buenas promesas que Jehovah vuestro Dios os había hecho. Todas se han cumplido para vosotros; no ha fallado de ellas ni una sola palabra. 15 Pero sucederá que así como se ha cumplido para vosotros toda palabra buena que Jehovah vuestro Dios os ha dicho, así también traerá Jehovah sobre vosotros toda palabra mala, hasta eliminaros de esta buena tierra que Jehovah vuestro Dios os ha dado. 16 Si violáis el pacto que Jehovah vuestro Dios os ha mandado, y os vais y servís a otros dioses, postrándoos ante ellos, la ira de Jehovah se encenderá contra vosotros, y rápidamente pereceréis en esta buena tierra que él os ha dado."
http://www.gabitogrupos.com/iglesiapentecostal
302rwp1.gif picture by RUIZLUZPR
PASTORA LUCY DESIGN

enero 17, 2013

JOSUE 22

Imagen58.jpg picture by RUIZLUZPR
mo57.gif picture by RUIZLUZPRmo57.gif picture by RUIZLUZPRmo57.gif picture by RUIZLUZPR
JOSUE 22
Rubén, Gad y Manasés vuelven a casa

22 Entonces Josué convocó a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés, 2 y les dijo:
-Vosotros habéis guardado todo lo que Moisés siervo de Jehovah os mandó, y habéis obedecido mi voz en todo lo que yo os he mandado. 3 No habéis abandonado a vuestros hermanos en este largo tiempo, hasta el día de hoy; sino que habéis guardado los mandamientos que Jehovah vuestro Dios os ha encomendado. 4 Ahora que Jehovah vuestro Dios ha dado reposo a vuestros hermanos, como les había prometido, volved y regresad a vuestras moradas, a la tierra de vuestra posesión que Moisés siervo de Jehovah os ha dado al otro lado del Jordán. 5 Solamente tened mucho cuidado de poner por obra el mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehovah os mandó: que améis a Jehovah vuestro Dios, que andéis en todos sus caminos, que guardéis sus mandamientos, que le seáis fieles y que le sirváis con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma.
6 Luego Josué los bendijo y los despidió, y ellos se volvieron a sus moradas. 7 Moisés había dado heredad en Basán a la media tribu de Manasés. Y a la otra media tribu Josué le dio heredad entre sus hermanos en el lado occidental del Jordán. Cuando Josué los envió a sus moradas, los bendijo, 8 y les habló diciendo:
-Volved a vuestras moradas con grandes riquezas, con mucho ganado, con plata, con oro, con bronce y con muchos vestidos. Compartid con vuestros hermanos el botín de vuestros enemigos.
9 Entonces los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu de Manasés regresaron y se apartaron de los hijos de Israel en Silo, que está en la tierra de Canaán, para ir a la tierra de Galaad, a la tierra de sus heredades, donde se habían establecido, según el mandato de Jehovah por medio de Moisés.
El altar de testimonio junto al Jordán

10 Cuando llegaron a la región del Jordán, en la tierra de Canaán, los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu de Manasés edificaron allí un altar junto al Jordán, un altar de aspecto imponente. 11 Entonces los hijos de Israel oyeron decir: "He aquí que los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu de Manasés han edificado un altar frente a la tierra de Canaán, en la región del Jordán, en el lado de los hijos de Israel." 12 Cuando los hijos de Israel oyeron esto, se reunió toda la congregación de los hijos de Israel en Silo, para subir a combatir contra ellos.
13 Fineas, hijo del sacerdote Eleazar, fue enviado por los hijos de Israel a los hijos de Rubén, a los hijos de Gad y a la media tribu de Manasés, en la tierra de Galaad. 14 También fueron con él diez jefes, un jefe por cada casa paterna de cada una de las tribus de Israel, cada uno de los cuales era jefe de su casa paterna entre los millares de Israel. 15 Estos fueron a los hijos de Rubén, a los hijos de Gad y a la media tribu de Manasés, en la tierra de Galaad, y les hablaron diciendo:
16 -Toda la congregación de Jehovah dice así: "¿Qué infidelidad es ésta que habéis cometido contra el Dios de Israel, apartándoos hoy de seguir a Jehovah al edificaros un altar y rebelaros hoy contra Jehovah? 17 ¿Nos ha sido poca la maldad de Peor, de la cual aún no estamos purificados hasta el día de hoy, y por la cual vino una plaga a la congregación de Jehovah? 18 Vosotros os apartáis hoy de seguir a Jehovah; y sucederá que hoy vosotros os rebeláis contra Jehovah, y mañana él se airará contra toda la congregación de Israel. 19 Si os parece que la tierra que poseéis es inmunda, pasaos a la tierra de la posesión de Jehovah, en la cual está el tabernáculo de Jehovah, y estableceos entre nosotros. Pero no os rebeléis contra Jehovah, ni os rebeléis contra nosotros, edificándoos un altar aparte del altar de Jehovah nuestro Dios. 20 Cuando Acán hijo de Zéraj cometió transgresión con respecto al anatema, ¿no cayó la ira sobre toda la congregación de Israel? ¡Aquel hombre no pereció solo en su iniquidad!
21 Entonces los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu de Manasés respondieron y dijeron a los jefes de los millares de Israel:
22 -El Dios de dioses, Jehovah, el Dios de dioses, Jehovah, él lo sabe. Y que lo sepa Israel. Si ha sido por rebelión o por infidelidad contra Jehovah, que no nos libre en este día. 23 Si nos hemos edificado un altar para apartarnos de en pos de Jehovah o para ofrecer sobre él holocausto u ofrenda vegetal, o para ofrecer sobre él sacrificios de paz, que Jehovah mismo nos lo demande. 24 Pero en realidad lo hicimos así por temor de que en el futuro vuestros hijos digan a nuestros hijos: "¿Qué tenéis que ver vosotros con Jehovah Dios de Israel? 25 Oh hijos de Rubén e hijos de Gad, ya que entre nosotros y vosotros Jehovah ha puesto por límite el Jordán, vosotros no tenéis parte con Jehovah." Así vuestros hijos harían que nuestros hijos dejaran de temer a Jehovah.
26 »Por eso dijimos: "Preparémonos y edifiquémonos un altar, no para holocausto ni para sacrificio, 27 sino para que sirva de testimonio entre nosotros y vosotros, y entre las generaciones que nos sucederán, de que nosotros servimos a Jehovah, en su presencia, con nuestros holocaustos, con nuestras ofrendas y con nuestros sacrificios de paz." Entonces vuestros hijos no podrán decir a nuestros hijos en el futuro: "Vosotros no tenéis parte con Jehovah." 28 Nosotros, pues, dijimos: "Si sucede que en el futuro ellos nos dicen esto a nosotros o a nuestros descendientes, responderemos: ’Mirad la réplica del altar de Jehovah, la cual edificaron nuestros padres, no para holocaustos ni para sacrificios, sino para que fuese testimonio entre nosotros y vosotros.’ 29 Lejos esté de nosotros el rebelarnos contra Jehovah, o el apartarnos hoy de seguir a Jehovah, edificando un altar para holocaustos, para ofrendas vegetales o para sacrificios, aparte del altar de Jehovah nuestro Dios que está delante de su tabernáculo."
30 Cuando el sacerdote Fineas, los jefes de la congregación y los jefes de los millares de Israel que estaban con él oyeron las palabras que hablaron los hijos de Rubén, los hijos de Gad y los hijos de Manasés, les pareció bien. 31 Entonces Fineas, hijo del sacerdote Eleazar, dijo a los hijos de Rubén, a los hijos de Gad y a los hijos de Manasés:
-Hoy reconocemos que Jehovah está entre nosotros, pues no habéis cometido esta infidelidad contra Jehovah. Ahora habéis librado a los hijos de Israel de la mano de Jehovah.
32 Fineas, hijo del sacerdote Eleazar, y los jefes se apartaron de los hijos de Rubén y de los hijos de Gad; se volvieron de la tierra de Galaad a la tierra de Canaán, a los hijos de Israel, y les informaron. 33 El informe agradó a los hijos de Israel, y los hijos de Israel bendijeron a Dios. No hablaron más de ir contra ellos en plan de guerra para destruir la tierra en que habitaban los hijos de Rubén y los hijos de Gad.
34 Los hijos de Rubén y los hijos de Gad llamaron al altar Ed, diciendo: "Porque es un testimonio entre nosotros de que Jehovah es Dios."
http://www.gabitogrupos.com/iglesiapentecostal
mo57.gif picture by RUIZLUZPRmo57.gif picture by RUIZLUZPRmo57.gif picture by RUIZLUZPR
PASTORA LUCY DESIGN

enero 16, 2013

JOSUE 21

JOSUE 21
Sorteo de las ciudades para Leví

21 Los jefes de las casas paternas de los levitas se acercaron al sacerdote Eleazar, a Josué hijo de Nun y a los jefes de las casas paternas de las tribus de los hijos de Israel. 2 Y les hablaron en Silo, en la tierra de Canaán, diciendo: "Jehovah mandó por medio de Moisés que nos dieran ciudades en que habitásemos, con sus campos de alrededor para nuestros ganados."
3 Entonces, conforme a la palabra de Jehovah, los hijos de Israel dieron a los levitas, de sus propias heredades, estas ciudades con sus campos de alrededor:
4 La suerte tocó a las familias de los cohatitas. A los hijos del sacerdote Aarón, que eran de los levitas, les dieron por sorteo trece ciudades de la tribu de Judá, de la tribu de Simeón y de la tribu de Benjamín. 5 A los hijos de Cohat que quedaban les dieron por sorteo diez ciudades de los clanes de la tribu de Efraín, de la tribu de Dan y de la media tribu de Manasés.
6 A los hijos de Gersón les dieron por sorteo trece ciudades de los clanes de la tribu de Isacar, de la tribu de Aser, de la tribu de Neftalí y de la media tribu de Manasés en Basán.
7 A los hijos de Merari, según sus clanes, les dieron doce ciudades de la tribu de Rubén, de la tribu de Gad y de la tribu de Zabulón.
8 Así los hijos de Israel dieron por sorteo a los levitas estas ciudades con sus campos de alrededor, como Jehovah había mandado por medio de Moisés.
Ciudades para las familias de Cohat

9 Les dieron estas ciudades de la tribu de los hijos de Judá y de la tribu de los hijos de Simeón (a las cuales llamaron por nombre), 10 a los hijos de Aarón, de los clanes de Cohat, de los hijos de Leví; porque les tocó la primera suerte. 11 Les dieron en la región montañosa de Judá, Quiriat-arba, que es Hebrón, con sus campos de alrededor. (Arba fue el padre de Anac.) 12 Pero dieron la campiña de la ciudad con sus aldeas a Caleb hijo de Jefone, como su posesión.
13 A los hijos del sacerdote Aarón les dieron Hebrón, con sus campos de alrededor, ciudad de refugio para los homicidas. También Libna con sus campos de alrededor, 14 Jatir con sus campos de alrededor, Estemoa con sus campos de alrededor, 15 Holón con sus campos de alrededor, Debir con sus campos de alrededor, 16 Ayin con sus campos de alrededor, Juta con sus campos de alrededor y Bet-semes con sus campos de alrededor; nueve ciudades de estas dos tribus.
17 De la tribu de Benjamín les dieron Gabaón con sus campos de alrededor, Geba con sus campos de alrededor, 18 Anatot con sus campos de alrededor y Almón con sus campos de alrededor; cuatro ciudades.
19 El total de las ciudades de los sacerdotes hijos de Aarón fue de trece, con sus campos de alrededor.
20 A los clanes de los hijos de Cohat, a los levitas que quedaban de los hijos de Cohat, les tocaron estas ciudades en el sorteo:
De la tribu de Efraín 21 les dieron: Siquem con sus campos de alrededor, ciudad de refugio para los homicidas, en la región montañosa de Efraín; Gezer con sus campos de alrededor, 22 Quibsaim con sus campos de alrededor y Bet-jorón con sus campos de alrededor; cuatro ciudades.
23 De la tribu de Dan: Elteque con sus campos de alrededor, Gibetón con sus campos de alrededor, 24 Ajalón con sus campos de alrededor y Gat-rimón con sus campos de alrededor; cuatro ciudades.
25 Y de la media tribu de Manasés les dieron Taanac con sus campos de alrededor y Gat-rimón con sus campos de alrededor; dos ciudades.
26 El total de las ciudades para los clanes de los hijos de Cohat que habían quedado fue de diez, con sus campos de alrededor.
Ciudades para las familias de Gersón

27 A los hijos de Gersón, uno de los clanes de los levitas, les dieron:
De la media tribu de Manasés: Golán en Basán con sus campos de alrededor, ciudad de refugio para los homicidas y Beestera con sus campos de alrededor; dos ciudades.
28 De la tribu de Isacar: Quisión con sus campos de alrededor, Daberat con sus campos de alrededor, 29 Jarmut con sus campos de alrededor y En-ganim con sus campos de alrededor; cuatro ciudades.
30 De la tribu de Aser: Miseal con sus campos de alrededor, Abdón con sus campos de alrededor, 31 Helcat con sus campos de alrededor y Rejob con sus campos de alrededor; cuatro ciudades.
32 De la tribu de Neftalí: Quedes en Galilea con sus campos de alrededor, ciudad de refugio para los homicidas; Hamot-dor con sus campos de alrededor y Cartán con sus campos de alrededor; tres ciudades.
33 El total de las ciudades de los gersonitas, según sus clanes, fue de trece con sus campos de alrededor.
Ciudades para las familias de Merari

34 A las familias de los hijos de Merari, los levitas que habían quedado, les dieron:
De la tribu de Zabulón: Jocneam con sus campos de alrededor, Carta con sus campos de alrededor, 35 Dimna con sus campos de alrededor y Nahalal con sus campos de alrededor; cuatro ciudades.
36 De la tribu de Rubén: Beser con sus campos de alrededor, Jahaz con sus campos de alrededor, 37 Quedemot con sus campos de alrededor y Mefaat con sus campos de alrededor; cuatro ciudades.
38 De la tribu de Gad: Ramot en Galaad con sus campos de alrededor, ciudad de refugio para los homicidas; Majanaim con sus campos de alrededor, 39 Hesbón con sus campos de alrededor y Jazer con sus campos de alrededor; cuatro ciudades.
40 El total de las ciudades repartidas por sorteo a los hijos de Merari, según sus clanes, es decir, a los clanes de los levitas que habían quedado, fue de doce ciudades.
41 El total de las ciudades de los levitas en medio de la posesión de los hijos de Israel fue de cuarenta y ocho, con sus campos de alrededor. 42 Estas ciudades tenían cada una sus campos de alrededor; era así con todas estas ciudades.
43 Así dio Jehovah a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres. Ellos tomaron posesión de ella y habitaron en ella. 44 Y Jehovah les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres. Ninguno de sus enemigos pudo resistirles, porque Jehovah entregó en su mano a todos sus enemigos. 45 No falló ninguna palabra de todas las buenas promesas que Jehovah había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.
http://www.gabitogrupos.com/iglesiapentecostal

enero 15, 2013

JOSUE 20

JOSUE 20
Ciudades de refugio
20 Jehovah habló a Josué diciendo: 2 "Habla a los hijos de Israel y diles: ’Designad las ciudades de refugio de las que yo os hablé por medio de Moisés; 3 para que pueda huir allí el homicida que mate a una persona accidentalmente, sin premeditación, a fin de que sirvan de refugio ante el vengador de la sangre. 4 El que se refugie en alguna de aquellas ciudades se presentará a la puerta de la ciudad y expondrá su caso a oídos de los ancianos de la ciudad. Ellos le recibirán consigo dentro de la ciudad y le darán un lugar para que habite con ellos. 5 Si el vengador de la sangre lo persigue, no entregarán en su mano al homicida, porque mató a su prójimo sin premeditación, sin haberle tenido odio previamente. 6 Quedará en aquella ciudad hasta que comparezca en juicio delante de la asamblea, y hasta la muerte del sumo sacerdote que haya en aquellos días. Entonces el homicida podrá volver y venir a su ciudad y a su casa, a la ciudad de donde huyó.’ "
7 Entonces designaron a Quedes, en Galilea, en la región montañosa de Neftalí; a Siquem, en la región montañosa de Efraín; y a Quiriat-arba (que es Hebrón), en la región montañosa de Judá. 8 Y al otro lado del Jordán, al este de Jericó, designaron a Beser, en el desierto, en la meseta, de la tribu de Rubén; a Ramot, en Galaad, de la tribu de Gad; y a Golán, en Basán, de la tribu de Manasés. 9 Estas fueron las ciudades designadas para todos los hijos de Israel y para el extranjero que habitase entre ellos, para que pueda huir a ellas cualquiera que mate a una persona accidentalmente, y no muera por mano del vengador de la sangre, antes de comparecer delante de la asamblea.
http://www.gabitogrupos.com/iglesiapentecostal
PASTORA LUCY DESIGN

enero 14, 2013

JOSUE 19

Territorio de Simeón

19 La segunda suerte tocó a Simeón, a la tribu de los hijos de Simeón, según sus clanes. Y su heredad estaba dentro del territorio de los hijos de Judá. 2 Y les tocó como heredad: Beerseba, Seba, Molada, 3 Hazar-sual, Bala, Ezem, 4 Eltolad, Betul, Horma, 5 Siclag, Bet-hamarcabot, Hazar-susa, 6 Bet-lebaot y Sarujen; trece ciudades con sus aldeas. 7 También Ayin, Rimón, Eter y Asán; cuatro ciudades con sus aldeas. 8 También todas las aldeas que estaban alrededor de estas ciudades hasta Baalat-beer, que es Ramat-néguev. Esta era la heredad de la tribu de los hijos de Simeón, según sus clanes.
9 La heredad de los hijos de Simeón fue tomada de la parte de los hijos de Judá, porque la parte de los hijos de Judá era excesiva para ellos. Así, los hijos de Simeón tuvieron su heredad dentro del territorio de aquéllos.
Territorio de Zabulón

10 La tercera suerte tocó a los hijos de Zabulón, según sus clanes. La frontera de su heredad llegaba hasta Sarid. 11 Y por el oeste su frontera subía hacia Marala, y limitaba con Dabeset y con el río que está frente a Jocneam. 12 De Sarid doblaba hacia el este, donde nace el sol, hasta el territorio de Quislot-tabor; luego seguía hacia Daberat y subía a Jafía. 13 De allí seguía hacia el este, a Gat-jefer e Ita-cazín, continuaba hacia Rimón y rodeaba Nea. 14 Después la frontera torcía por el norte hacia Hanatón y terminaba en el valle de Jefteel. 15 Y también Catat, Nahalal, Simrón, Idala y Belén; doce ciudades con sus aldeas. 16 Estas ciudades con sus aldeas eran la heredad de los hijos de Zabulón, según sus clanes.
Territorio de Isacar

17 La cuarta suerte tocó a Isacar, a los hijos de Isacar, según sus clanes. 18 Su territorio abarcaba: Jezreel, Quesulot, Sunem, 19 Hafaraim, Sihón, Anajarat, 20 Rabit, Quisión, Abez, 21 Remet, En-ganim, En-jada y Bet-pases. 22 La frontera llegaba hasta Tabor, Sajazaim y Bet-semes, y terminaba la frontera en el Jordán; dieciséis ciudades con sus aldeas. 23 Estas ciudades con sus aldeas eran la heredad de la tribu de los hijos de Isacar, según sus clanes.
Territorio de Aser

24 La quinta suerte tocó a la tribu de los hijos de Aser, según sus clanes. 25 Su territorio abarcaba: Helcat, Halí, Betén, Acsaf, 26 Alamelec, Amad y Miseal; y por el lado occidental llegaba hasta el Carmelo y Sijor-libnat. 27 Volvía después hacia donde nace el sol, a Bet-dagón y limitaba con Zabulón y con el valle de Jefteel, al norte; seguía a Bet-haémec y a Neiel; luego continuaba al norte hasta Cabul, 28 Abdón, Rejob, Hamón, Caná, hasta la gran Sidón. 29 De allí la frontera volvía hacia Ramá y seguía hasta la ciudad fortificada de Tiro. Después torcía hacia Hosa y terminaba en el mar. También Majaleb, Aczib, 30 Aco, Afec y Rejob; veintidós ciudades con sus aldeas. 31 Estas ciudades con sus aldeas eran la heredad de la tribu de los hijos de Aser, según sus clanes.
Territorio de Neftalí

32 La sexta suerte tocó a los hijos de Neftalí; a los hijos de Neftalí, según sus clanes. 33 Su frontera partía desde Helef y desde la encina de Zaananim, y desde Adami-nequeb y Jabneel hasta Lacum, y terminaba en el Jordán. 34 Luego la frontera volvía al oeste hasta Aznot-tabor. De allí pasaba a Hucoc, y limitaba con Zabulón por el sur, con Aser por el oeste, y con el Jordán, por donde nace el sol.
35 Y las ciudades fortificadas eran: Sidim, Zer, Hamat, Racat, Quinéret, 36 Adama, Ramá, Hazor, 37 Quedes, Edrei, En-hazor, 38 Irón, Migdalel, Horem, Bet-anat y Bet-semes; diecinueve ciudades con sus aldeas. 39 Estas ciudades con sus aldeas eran la heredad de la tribu de los hijos de Neftalí, según sus clanes.
Territorio de Dan

40 La séptima suerte tocó a la tribu de los hijos de Dan, según sus clanes. 41 El territorio de su heredad abarcaba Zora, Estaol, Ir-semes, 42 Saalbín, Ajalón, Jetla, 43 Elón, Timnat, Ecrón, 44 Elteque, Gibetón, Baalat, 45 Jehud, Benei-berac, Gat-rimón. 46 Mei-hayarcón y Racón, con la región que está enfrente de Jope.
47 Pero faltó territorio a los hijos de Dan. Por eso, los hijos de Dan subieron y combatieron contra Lesem. Ellos la ocuparon e hirieron a filo de espada; tomaron posesión de ella y habitaron allí. Y a Lesem la llamaron Dan, según el nombre de su padre Dan. 48 Estas ciudades con sus aldeas eran la heredad de la tribu de los hijos de Dan, según sus clanes.
La heredad para Josué

49 Después que acabaron de distribuir los territorios de la tierra como heredad, los hijos de Israel dieron una heredad, en medio de ellos, a Josué hijo de Nun. 50 Según el mandato de Jehovah, le dieron la ciudad que pidió, Timnat-séraj, en la región montañosa de Efraín. Y él reedificó la ciudad y habitó en ella.
51 Estas son las heredades que el sacerdote Eleazar, Josué hijo de Nun y los jefes de las casas paternas de las tribus de los hijos de Israel distribuyeron por sorteo en Silo, delante de Jehovah, a la entrada del tabernáculo de reunión. Y así acabaron de distribuir la tierra.

enero 13, 2013

JOSUE 18

JOSUE 18
Exploración del resto de la tierra

18 Toda la congregación de los hijos de Israel se reunió en Silo, e instalaron allí el tabernáculo de reunión. La tierra les estaba sometida, 2 pero habían quedado siete tribus de los hijos de Israel, a las cuales todavía no se les había repartido heredad. 3 Entonces Josué dijo a los hijos de Israel:
-¿Hasta cuándo seréis negligentes para ir a poseer la tierra que os ha dado Jehovah, Dios de vuestros padres? 4 Elegid a tres hombres de cada tribu para que yo los envíe, y ellos vayan, recorran la tierra, hagan una descripción de ella con miras a sus heredades, y después vuelvan a mí. 5 Ellos la dividirán en siete partes. Judá permanecerá en su territorio en el sur, y los de la casa de José en su territorio en el norte. 6 Vosotros, pues, me haréis la descripción de la tierra, dividiéndola en siete partes; y me la traeréis aquí. Y os haré el sorteo aquí, delante de Jehovah nuestro Dios. 7 Pero los levitas no tendrán ninguna parte entre vosotros, porque el sacerdocio de Jehovah es su heredad. Gad, Rubén y la media tribu de Manasés ya han recibido su heredad en el lado oriental del Jordán, la cual les dio Moisés, siervo de Jehovah.
8 Los hombres se levantaron y fueron. Josué mandó a los que iban para hacer la descripción de la tierra, diciéndoles:
-Id, recorred la tierra y haced una descripción de ella. Luego volved a mí para que yo os haga el sorteo delante de Jehovah, aquí en Silo.
9 Entonces los hombres fueron y recorrieron la tierra, e hicieron en un pergamino una descripción de ella, dividida en siete partes, según sus ciudades. Después volvieron a Josué, al campamento en Silo. 10 Entonces Josué hizo el sorteo delante de Jehovah, en Silo. Allí repartió Josué la tierra a los hijos de Israel, según sus particiones.
Territorio de Benjamín

11 La parte que tocó en el sorteo a la tribu de los hijos de Benjamín, según sus clanes: El territorio que les tocó en el sorteo estaba entre el de los hijos de Judá y el de los hijos de José.
12 Por el lado norte su frontera partía del Jordán; luego la frontera subía por el lado norte de Jericó. Entonces subía por la región montañosa hacia el oeste, y llegaba al desierto de Bet-avén. 13 De allí la frontera pasaba hacia Luz, al lado sur de Luz (que es Betel). Luego la frontera descendía a Atarot-adar, sobre el monte que está al sur de Bet-jorón Baja. 14 Luego la frontera doblaba hacia el oeste por el lado sur del monte que está enfrente de Bet-jorón, y terminaba en Quiriat-baal (que es Quiriat-jearim), ciudad de los hijos de Judá. Este era el lado occidental.
15 Por el lado sur, la frontera partía desde el extremo de Quiriat-jearim, seguía hacia el oeste y continuaba hacia el manantial Aguas de Neftóaj. 16 Luego la frontera descendía hasta el extremo del monte que está frente al valle de Ben-hinom, que está al norte del valle de Refaím. Luego descendía al valle de Hinom, hasta la ladera sur de los jebuseos, y seguía descendiendo hasta En-rogel. 17 Luego doblaba al norte, seguía hasta En-semes, continuaba hasta Gilgal, que está frente a la cuesta de Adumim, y descendía a la piedra de Bohan hijo de Rubén. 18 Luego la frontera pasaba por el declive norte de Bet-haarabá y descendía hacia el Arabá. 19 La frontera pasaba por el lado norte de Bet-jogla para terminar en la bahía norte del mar Salado, en la desembocadura del Jordán en el sur. Esta era la frontera sur.
20 El Jordán era la frontera por el lado oriental. Esta era la heredad de los hijos de Benjamín, según sus clanes, con las fronteras que la rodeaban.
21 Las ciudades de la tribu de los hijos de Benjamín, según sus clanes, fueron: Jericó, Bet-jogla, Emec-casis, 22 Bet-haarabá, Zemaraim, Betel, 23 Avim, Pará, Ofra, 24 Quefar-haamoní, Ofni y Geba; doce ciudades con sus aldeas. 25 También Gabaón, Ramá, Beerot, 26 Mizpa, Cafira, Mozah, 27 Requem, Irpeel, Tarala, 28 Zela, Elef, Jebús (que es Jerusalén), Gabaa y Quiriat; catorce ciudades con sus aldeas. Esta era la heredad de los hijos de Benjamín, según sus clanes.
http://www.gabitogrupos.com/iglesiapentecostal