febrero 19, 2013

1 SAMUEL 4

1 SAMUEL 4
4 Y la palabra de Samuel llegaba a todo Israel.
Los filisteos capturan el arca

Por aquel tiempo Israel salió en pie de guerra al encuentro de los filisteos, y acampó junto a Eben-ezer, mientras que los filisteos acamparon en Afec. 2 Los filisteos se dispusieron para combatir contra Israel; y cuando se libró la batalla, Israel fue vencido ante los filisteos, quienes mataron en el campo de batalla a unos 4.000 hombres.
3 Cuando el pueblo volvió al campamento, los ancianos de Israel preguntaron:
-¿Por qué nos ha causado hoy Jehovah una derrota ante los filisteos? Hagamos traer acá desde Silo el arca del pacto de Jehovah, a fin de que venga en medio de nosotros y nos libre de mano de nuestros enemigos.
4 Entonces el pueblo envió a Silo, e hicieron traer de allí el arca del pacto de Jehovah de los Ejércitos, que tiene su trono entre los querubines. Ofni y Fineas, los dos hijos de Elí, estaban allí con el arca del pacto de Dios.
5 Aconteció que cuando el arca del pacto de Jehovah llegó al campamento, todo Israel gritó con un júbilo tan grande que la tierra tembló. 6 Cuando los filisteos oyeron el estruendo del júbilo, preguntaron:
-¿A qué se debe este estruendo de gran júbilo en el campamento de los hebreos?
Cuando se enteraron de que el arca de Jehovah había sido traída al campamento, 7 los filisteos tuvieron miedo. Y decían:
-¡Los dioses han venido al campamento! -Y añadían-: ¡Ay de nosotros, porque semejante cosa no había sucedido antes! 8 ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de mano de estos dioses fuertes? Estos son los dioses que hirieron a los egipcios con toda clase de plagas en el desierto. 9 Esforzaos, oh filisteos, y sed hombres, para que no sirváis a los hebreos como ellos os han servido a vosotros. ¡Sed hombres y combatid!
10 Los filisteos combatieron, e Israel fue vencido; y cada uno huyó a su morada. Ocurrió una gran derrota, pues cayeron de Israel 30.000 hombres de infantería. 11 El arca de Dios fue tomada, y fueron muertos Ofni y Fineas, los dos hijos de Elí.
Tragedia en la casa de Elí

12 Aquel mismo día, cierto hombre de Benjamín corrió desde el campo de batalla hasta Silo, con la ropa rasgada y tierra sobre su cabeza. 13 Cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado en un banco vigilando junto al camino, porque su corazón temblaba a causa del arca de Dios. Cuando aquel hombre llegó a la ciudad y dio la noticia, toda la ciudad prorrumpió en griterío. 14 Al oír Elí el estruendo del griterío, preguntó:
-¿Qué estruendo de alboroto es éste?
El hombre se dio prisa, vino y dio la noticia a Elí. 15 Elí tenía ya 98 años; sus pupilas estaban inmóviles, de modo que no podía ver. 16 El hombre dijo a Elí:
-Soy el que ha venido de la batalla; hoy escapé de la batalla.
Y Elí le preguntó:
-¿Qué ha pasado, hijo mío?
17 El mensajero respondió y dijo:
-Israel ha huido delante de los filisteos. Ha ocurrido una gran mortandad entre el pueblo. También han muerto tus dos hijos, Ofni y Fineas; y el arca de Dios ha sido capturada.
18 Y aconteció que cuando él mencionó el arca de Dios, Elí cayó de espaldas del banco, junto a la puerta. Se quebró la nuca, y murió, porque era hombre anciano y obeso. El había juzgado a Israel durante cuarenta años.
19 También su nuera, la mujer de Fineas, que estaba encinta y próxima a dar a luz, al oír la noticia de que el arca de Dios había sido capturada y que su suegro y su marido habían muerto, se encorvó y dio a luz; porque le sobrevinieron sus dolores. 20 Al tiempo que moría, le decían las que estaban junto a ella:
-No tengas temor, porque has dado a luz un hijo.
Pero ella no respondió ni prestó atención. 21 Ella llamó al niño Icabod diciendo:
-La gloria se ha apartado de Israel.
Dijo esto porque el arca de Dios había sido capturada, y por lo ocurrido a su suegro y a su marido. 22 Ella dijo:
-La gloria se ha apartado de Israel, porque el arca de Dios ha sido capturada.
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febrero 18, 2013

1 SAMUEL 3

Jehovah se revela al joven Samuel
1 SAMUEL 3

3 El joven Samuel servía a Jehovah delante de Elí. La palabra de Jehovah escaseaba en aquellos días, y no había visiones con frecuencia. 2 Pero aconteció cierto día, mientras Elí (cuyos ojos habían comenzado a debilitarse, de modo que no podía ver) estaba acostado en su aposento 3 y Samuel dormía en el templo de Jehovah donde estaba el arca de Dios, que antes que la lámpara de Dios fuese apagada, 4 Jehovah llamó a Samuel, y él respondió:
-Heme aquí.
5 Y corrió a Elí diciendo:
-Heme aquí. ¿Para qué me has llamado?
Elí respondió:
-Yo no te he llamado. Vuelve a acostarte.
El se volvió y se acostó, 6 y Jehovah volvió a llamar:
-¡Samuel!
Samuel se levantó, fue a Elí y dijo:
-Heme aquí. ¿Para qué me has llamado?
Elí respondió:
-Hijo mío, yo no te he llamado. Vuelve a acostarte.
7 Samuel todavía no conocía a Jehovah, ni la palabra de Jehovah le había sido aún revelada. 8 Jehovah llamó por tercera vez a Samuel; y él se levantó, fue a Elí y dijo:
-Heme aquí. ¿Para qué me has llamado?
Entonces Elí entendió que Jehovah llamaba al joven. 9 Y Elí dijo a Samuel:
-Vé y acuéstate; y sucederá que si te llama, dirás: "Habla, oh Jehovah, que tu siervo escucha."
Samuel se fue y se acostó en su sitio. 10 Entonces vino Jehovah, se paró y llamó como las otras veces:
-¡Samuel, Samuel!
Samuel respondió:
-Habla, que tu siervo escucha.
11 Y Jehovah dijo a Samuel:
-He aquí, yo voy a hacer algo en Israel, que a quien lo escuche le retiñirán ambos oídos. 12 Aquel día cumpliré contra Elí, de principio a fin, todas las cosas que he hablado contra su casa. 13 Yo le he declarado que juzgaré a su casa para siempre, por la iniquidad que él conoce; porque sus hijos han blasfemado contra Dios, y él no les ha reprochado. 14 Por tanto, he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de su casa jamás será expiada, ni con sacrificios ni con ofrendas.
15 Samuel permaneció acostado hasta la mañana. Luego abrió las puertas de la casa de Jehovah, pero Samuel temía contar la visión a Elí. 16 Entonces Elí llamó a Samuel y le dijo:
-Hijo mío, Samuel.
El respondió:
-Heme aquí.
17 El le preguntó:
-¿Qué es lo que te ha hablado? Por favor, no me lo encubras. Así te haga Dios y aun te añada, si me encubres una palabra de todo lo que ha hablado contigo.
18 Samuel se lo contó todo sin encubrirle nada. Entonces él dijo:
-¡El es Jehovah! Que haga lo que le parezca bien.
19 Samuel crecía, y Jehovah estaba con él y no dejaba sin cumplir ninguna de sus palabras. 20 Todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, sabía que Samuel estaba acreditado como profeta de Jehovah. 21 Jehovah volvió a manifestarse en Silo, pues era en Silo donde Jehovah se revelaba a Samuel mediante la palabra de Jehovah.
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febrero 17, 2013

1 SAMUEL 2

1 SAMUEL 2
Oraci�n de Ana al dedicar a Samuel

2 Entonces Ana or� y dijo:
"Mi coraz�n se regocija en Jehovah;
mi poder se enaltece en Jehovah.
Mi boca se ensancha contra mis enemigos,
porque me he alegrado en tu salvaci�n.

2 "No hay santo como Jehovah,
porque no hay ninguno aparte de ti;
no hay roca como nuestro Dios.
3 No multipliqu�is palabras altaneras;
cesen en vuestra boca las palabras insolentes.
Porque Jehovah es un Dios de todo saber;
por �l son examinadas las acciones.

4 "Los arcos de los fuertes son quebrados,
pero los que tropiezan se ci�en de poder.
5 Los que estaban saciados se alquilan por comida,
pero los que estaban hambrientos dejan de estarlo.
Aun la que era est�ril da a luz siete hijos,
pero la que ten�a muchos hijos languidece.

6 "Jehovah hace morir y hace vivir.
El hace descender al Seol y hace subir.
7 Jehovah hace empobrecer y hace enriquecer.
El humilla y enaltece.
8 El levanta del polvo al pobre,
y al necesitado enaltece desde la basura,
para hacerle sentar con los nobles
y hacerle poseer un trono de honor.
Porque de Jehovah son las columnas de la tierra,
y sobre ellas asent� el mundo.

9 "El guarda los pies de sus fieles,
pero los imp�os perecen en las tinieblas;
porque nadie triunfar� por su propia fuerza.
10 Jehovah quebrantar� a sus adversarios;
contra ellos tronar� desde los cielos.
Jehovah juzgar� los confines de la tierra.
El dar� fortaleza a su rey
y enaltecer� el poder de su ungido."
11 Despu�s, Elcana regres� a su casa en Ram�, pero el ni�o serv�a a Jehovah delante del sacerdote El�.
Conducta de los hijos de El�, y de Samuel

12 Los hijos de El� eran hombres imp�os, que no ten�an conocimiento de Jehovah. 13 Los sacerdotes acostumbraban a proceder con el pueblo de esta manera: Cuando alguno ofrec�a un sacrificio, y mientras era cocida la carne, el criado del sacerdote iba con un tenedor de tres dientes en su mano, 14 y lo met�a en el perol, en el caldero, en la olla o en la marmita. Y todo lo que sacaba el tenedor, el sacerdote lo tomaba para s�. Esto hac�an con todo israelita que iba all� a Silo. 15 Asimismo, el criado del sacerdote iba, aun antes que quemaran el sebo, y dec�a al que sacrificaba: "Da al sacerdote carne para asar, porque no tomar� de ti carne cocida, sino cruda." 16 Si el hombre le respond�a: "Deja que primero hagan arder el sebo, y despu�s toma todo lo que te apetezca", �l dec�a: "No, d�mela ahora mismo; de lo contrario, la tomar� por la fuerza."
17 El pecado de los j�venes era muy grande delante de Jehovah, porque los hombres trataban con irreverencia las ofrendas de Jehovah.
18 El ni�o Samuel serv�a delante de Jehovah, vestido con un efod de lino. 19 Su madre le hac�a a�o tras a�o una t�nica peque�a, y se la llevaba cuando iba con su marido para ofrecer el sacrificio anual. 20 Entonces El� bendec�a a Elcana y a su mujer diciendo: "Jehovah te d� hijos de esta mujer, en lugar de este que ella pidi� a Jehovah." Y regresaban a su casa.
21 Jehovah visit� a Ana con su favor, y ella concibi� y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el ni�o Samuel crec�a delante de Jehovah.
22 El� ya era muy anciano y o�a todo lo que hac�an sus hijos a todo Israel, y c�mo se acostaban con las mujeres que serv�an a la entrada del tabern�culo de reuni�n. 23 El les pregunt�:
-�Por qu� hac�is semejantes cosas? Yo oigo de todo este pueblo acerca de vuestras malas acciones. 24 No, hijos m�os, no es bueno el rumor que oigo y que el pueblo de Jehovah difunde. 25 Si un hombre peca contra otro hombre, Dios interceder� por �l; pero si alguno peca contra Jehovah, �qui�n interceder� por �l?
Sin embargo, ellos no escucharon la voz de su padre, porque Jehovah quer�a hacerlos morir. 26 Y el ni�o Samuel crec�a en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.
Profec�a contra la casa de El�

27 Entonces un hombre de Dios vino a El� y le dijo: "As� dice Jehovah: ’Yo me manifest� claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto al servicio de la casa del fara�n. 28 Yo le escog� como sacerdote m�o entre todas las tribus de Israel, para que subiera a mi altar, quemara el incienso y llevara el efod en mi presencia. Yo he dado a la casa de tu padre todas las ofrendas quemadas de los hijos de Israel. 29 �Por qu� hab�is desde�ado mis sacrificios y mis ofrendas que mand� ofrecer en mi morada? Has honrado a tus hijos m�s que a m�, y os hab�is engordado con lo mejor de todas las ofrendas de mi pueblo Israel.’
30 "Por tanto, dice Jehovah Dios de Israel: ’En verdad, yo hab�a dicho que tu casa y la casa de tu padre estar�an delante de m� para siempre.’ Pero ahora, dice Jehovah: �De ninguna manera! Yo honrar� a los que me honran, pero los que me desprecian ser�n tenidos en poco. 31 He aqu� vienen d�as cuando cortar� tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de modo que en tu casa no haya ancianos. 32 T� ver�s que tu morada padece necesidad, mientras yo colmo de bienes a Israel; y jam�s habr� ancianos en tu casa. 33 Pero no eliminar� completamente a los tuyos que sirven en mi altar, para consumir tus ojos y llenar tu alma de dolor. Todos los descendientes de tu casa morir�n en la edad viril. 34 Te servir� de se�al esto que acontecer� a tus dos hijos, Ofni y Fineas: Ambos morir�n en el mismo d�a. 35 Pero yo levantar� para m� un sacerdote fiel que act�e conforme a mi coraz�n y a mi alma. Le edificar� una casa firme, y �l andar� en presencia de mi ungido todos los d�as. 36 Y suceder� que el que quede de tu casa ir� a postrarse delante de �l por un poco de dinero y por un bocado de pan, dici�ndole: ’Por favor, as�ciame con alguno de los servicios sacerdotales, a fin de que yo tenga un poco de pan para comer.’ "
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febrero 16, 2013

1 SAMUEL 1

El Primer Libro de Samuel

1 Samuel


Ana ora pidiendo un hijo

1 Hab�a un hombre de Ramataim-zofim, de la regi�n monta�osa de Efra�n, el cual se llamaba Elcana. Era hijo de Jerojam, hijo de Elih�, hijo de Toju, hijo de Zuf el efrateo. 2 Y ten�a dos mujeres: Una se llamaba Ana, y la otra Penina. Penina ten�a hijos, pero Ana no los ten�a.
3 Aquel hombre sub�a a�o tras a�o desde su ciudad, para adorar y ofrecer sacrificios a Jehovah de los Ej�rcitos en Silo. All� estaban los dos hijos de El�: Ofni y Fineas, sacerdotes de Jehovah. 4 Y cuando llegaba el d�a en que Elcana ofrec�a sacrificio, daba porciones a Penina su mujer y a todos sus hijos e hijas. 5 Y aunque a Ana le daba una sola porci�n, �l la amaba, a pesar de que Jehovah hab�a cerrado su matriz. 6 Pero su rival la irritaba continuamente para humillarla, porque Jehovah hab�a cerrado su matriz. 7 As� hac�a cada a�o, cuando sub�a a la casa de Jehovah; ella la irritaba, por lo cual Ana lloraba y no com�a. 8 Y Elcana su marido le dijo:
-Ana, �por qu� lloras? �Por qu� no comes? �Por qu� est� afligido tu coraz�n? �No soy yo para ti mejor que diez hijos?
9 Despu�s de haber comido y bebido en Silo, Ana se levant�; y mientras el sacerdote El� estaba sentado en una silla junto al poste de la puerta del templo de Jehovah, 10 ella or� a Jehovah con amargura de alma y llor� mucho. 11 E hizo un voto diciendo:
-Oh Jehovah de los Ej�rcitos, si te dignas mirar la aflicci�n de tu sierva, te acuerdas de m� y no te olvidas de tu sierva, sino que le das un hijo var�n, entonces yo lo dedicar� a Jehovah por todos los d�as de su vida, y no pasar� navaja sobre su cabeza.
12 Sucedi� que mientras ella oraba largamente delante de Jehovah, El� observaba la boca de ella. 13 Ana hablaba en su coraz�n; s�lo se mov�an sus labios, pero no se o�a su voz. El� crey� que ella estaba ebria. 14 Y le pregunt� El�:
-�Hasta cu�ndo vas a estar ebria? �Aparta de ti el vino!
15 Ana respondi� y dijo:
-No, se�or m�o; yo soy una mujer atribulada de esp�ritu. No he bebido vino ni licor, sino que he derramado mi alma delante de Jehovah. 16 No pienses que tu sierva es una mujer imp�a. Es por mi gran congoja y por mi aflicci�n que he hablado hasta ahora.
17 El� respondi� y le dijo:
-V� en paz, y que el Dios de Israel te conceda la petici�n que le has hecho.
18 Ella dijo:
-Que tu sierva halle gracia ante tus ojos.
La mujer sigui� su camino. Despu�s comi� y no estuvo m�s triste.
Nacimiento y dedicaci�n de Samuel

19 Se levantaron de madrugada y adoraron delante de Jehovah. Y volvi�ndose, llegaron a su casa en Ram�. Elcana conoci� a Ana su mujer, y Jehovah se acord� de ella. 20 Y sucedi� que a su debido tiempo, Ana concibi� y dio a luz un hijo. Y le puso por nombre Samuel, diciendo: "Porque se lo ped� a Jehovah."
21 Despu�s aquel hombre, Elcana, subi� con toda su familia, para ofrecer a Jehovah el sacrificio anual y cumplir su voto. 22 Pero Ana no fue, sino que dijo a su marido:
-Tan pronto como el ni�o sea destetado, lo llevar� para que sea presentado ante Jehovah y se quede all� para siempre.
23 Y Elcana su marido le respondi�:
-Haz lo que te parezca bien; qu�date hasta que lo destetes. �S�lo que Jehovah cumpla la palabra que sale de tu boca!
As� que la mujer se qued� y amamant� a su hijo hasta que lo destet�. 24 Y despu�s de haberlo destetado, lo llev� consigo y lo trajo a la casa de Jehovah en Silo, junto con un toro de tres a�os, un efa de harina y una vasija de vino. El ni�o era peque�o.
25 Despu�s de degollar el toro llevaron el ni�o a El�. 26 Y ella dijo:
-�Oh, se�or m�o! Vive tu alma, oh se�or m�o, que yo soy aquella mujer que estuvo de pie aqu�, junto a ti, orando a Jehovah. 27 Por este ni�o oraba, y Jehovah me ha concedido lo que le ped�. 28 Por eso yo tambi�n lo dedico a Jehovah; y estar� dedicado a Jehovah todos los d�as de su vida.
Y adoraron all� a Jehovah.
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febrero 15, 2013

RUT 4

RUT 4
Boaz se casa con Rut

4 Boaz subió a la puerta de la ciudad y se sentó allí. Y he aquí que pasaba por allí aquel pariente redentor del cual había hablado Boaz, y éste le dijo:
-¡Eh, Fulano! ¡Ven acá, y siéntate!
El fue y se sentó. 2 Entonces Boaz tomó a diez hombres de los ancianos de la ciudad y les dijo:
-Sentaos aquí.
Y ellos se sentaron. 3 Entonces dijo al pariente redentor:
-Noemí, que ha vuelto de los campos de Moab, vende la parte del campo que tuvo nuestro hermano Elimelec. 4 Yo pensé hacértelo saber y decirte que la adquieras, en presencia de los que están sentados aquí y en presencia de los ancianos de mi pueblo. Si quieres redimir, redime. Si no quieres redimir, decláramelo para que yo lo sepa; porque no hay otro que pueda redimir excepto tú, y yo, después de ti.
El le respondió:
-Yo redimiré.
5 Entonces Boaz dijo:
-El mismo día que adquieras el campo de manos de Noemí, deberás también adquirir a Rut la moabita, mujer del difunto, para restaurar el nombre del difunto a su heredad.
6 Entonces el pariente redentor respondió:
-No puedo redimir para mí, no sea que perjudique mi propia heredad. Redime tú para ti lo que yo debería redimir, porque yo no puedo redimirlo.
7 Había desde antaño la costumbre en Israel, tocante a la redención y las transacciones, que para dar vigencia a cualquier asunto uno se quitaba la sandalia y la daba al otro. Y esto servía de testimonio en Israel. 8 Y el pariente redentor dijo a Boaz:
-Adquiérelo tú.
Luego se quitó la sandalia.
9 Entonces Boaz dijo a los ancianos y a todo el pueblo:
-Vosotros sois testigos hoy de que adquiero de mano de Noemí todas las cosas que pertenecieron a Elimelec y todo lo de Quelión y de Majlón, 10 y de que también adquiero, para que sea mi mujer, a Rut la moabita, que fuera mujer de Majlón, para restaurar el nombre del difunto a su heredad, a fin de que el nombre del difunto no se borre de entre sus hermanos ni de la puerta de su ciudad. Vosotros sois testigos hoy.
11 Todos los del pueblo que estaban presentes en la puerta con los ancianos dijeron:
-Somos testigos. Jehovah haga a la mujer que entra en tu casa, como a Raquel y a Lea, quienes juntas edificaron la casa de Israel. ¡Que te hagas poderoso en Efrata, y tengas renombre en Belén! 12 Con los descendientes que Jehovah te dé por medio de esta joven, sea tu casa como la casa de Fares, el cual Tamar dio a Judá.
Dulce final de la historia

13 Boaz tomó a Rut, y ella fue su mujer. El se unió a ella, y Jehovah le concedió que concibiera y diera a luz un hijo. 14 Entonces las mujeres decían a Noemí:
-¡Alabado sea Jehovah, que hizo que no te faltase hoy un pariente redentor! ¡Que su nombre sea celebrado en Israel! 15 El restaurará tu vida y sustentará tu vejez, porque tu nuera, que te ama y te es mejor que siete hijos, lo ha dado a luz.
16 Noemí tomó al niño, lo puso en su seno y fue su ama. 17 Y las vecinas le dieron nombre, diciendo:
-¡Un hijo le ha nacido a Noemí!
Y le pusieron por nombre Obed. El fue el padre de Isaí, padre de David.
18 Esta es la historia de los descendientes de Fares: Fares engendró a Hesrón. 19 Hesrón engendró a Ram. Ram engendró a Aminadab. 20 Aminadab engendró a Najsón. Najsón engendró a Salmón. 21 Salmón engendró a Boaz. Boaz engendró a Obed. 22 Obed engendró a Isaí, e Isaí engendró a David.
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febrero 14, 2013

RUT 3

RUT 3
3 Entonces le dijo Noemí su suegra:
-Hija mía, ¿no habré de buscar para ti un hogar para que te vaya bien? 2 Y ahora, ¿acaso Boaz, con cuyas criadas has estado, no es nuestro pariente? He aquí que esta noche él aventará la cebada en la era. 3 Lávate, perfúmate, ponte tu vestido y baja a la era. Pero no te des a conocer al hombre, hasta que él haya acabado de comer y de beber. 4 Cuando él se acueste, observa el lugar donde se acuesta y anda, destapa un sitio a sus pies y acuéstate allí. Y él te dirá lo que debes hacer.
5 Y ella le respondió:
-Haré todo lo que me dices.
Rut conquista el corazón de Boaz

6 Entonces Rut bajó a la era e hizo todo lo que su suegra le había mandado. 7 Cuando Boaz había comido y bebido, y su corazón estaba contento, se retiró a dormir a un lado del montón de grano. Entonces ella fue silenciosamente, destapó un sitio a sus pies y se acostó. 8 Y sucedió que a la media noche Boaz se estremeció y se dio vuelta. ¡Y he aquí que una mujer estaba acostada a sus pies! 9 Entonces él le preguntó:
-¿Quién eres tú?
Y ella respondió:
-Yo soy Rut, tu sierva. Extiende tus alas sobre tu sierva, porque tú eres pariente redentor.
10 El dijo:
-Jehovah te bendiga, hija mía. Esta última acción tuya es mejor que la primera, porque no has ido tras los jóvenes, sean pobres o ricos. 11 Ahora pues, no temas, hija mía. Yo haré por ti todo lo que tú digas, pues todos en mi ciudad saben que tú eres una mujer virtuosa. 12 Ahora bien, aunque es cierto que yo soy pariente redentor, hay otro pariente redentor más cercano que yo. 13 Pasa la noche; y cuando sea de día, si él te redime, está bien; que te redima. Pero si él no te quiere redimir, ¡vive Jehovah, que yo te redimiré! Acuéstate hasta la mañana.
14 Así durmió a sus pies hasta la mañana, pero se levantó antes que nadie pudiese distinguir a su compañero. Porque él dijo:
-Que no se sepa que una mujer ha venido a la era. 15 -También le dijo-: Dame el manto que está sobre ti, y sostenlo.
Ella lo sostuvo, y él midió seis medidas de cebada y las puso sobre ella. Entonces ella se fue a la ciudad. 16 Y cuando vino a su suegra, ésta le preguntó:
-¿Qué sucedió, hija mía?
Ella le declaró todo lo que el hombre había hecho por ella. 17 Y añadió:
-Me dio estas seis medidas de cebada, diciendo: "Para que no vayas a tu suegra con las manos vacías."
18 Entonces Noemí dijo:
-Descansa, hija mía, hasta que sepas cómo resulta la cosa. Porque el hombre no tendrá sosiego hasta que concluya hoy mismo el asunto.
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febrero 13, 2013

RUT 2

RUT 2
El encuentro de Rut con Boaz

2 Noemí tenía un pariente de su marido, un hombre de buena posición de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Boaz. 2 Y Rut la moabita dijo a Noemí:
-Permíteme ir al campo para recoger espigas tras aquel ante cuyos ojos yo halle gracia.
Y ella le respondió.
-Vé, hija mía.
3 Ella fue y al llegar espigó en el campo tras los segadores. Y dio la casualidad de que la parcela del campo pertenecía a Boaz, que era de la familia de Elimelec. 4 Y he aquí que Boaz llegó de Belén y dijo a los segadores:
-¡Jehovah sea con vosotros!
Ellos le respondieron:
-¡Jehovah te bendiga!
5 Y Boaz preguntó a su criado encargado de los segadores:
-¿De quién es esa joven?
6 El criado encargado de los segadores le respondió diciendo:
-Ella es la joven moabita que ha vuelto con Noemí de los campos de Moab. 7 Me ha dicho: "Permite que yo espigue y recoja entre las gavillas, detrás de los segadores." Ella vino y ha estado desde la mañana hasta ahora. No ha vuelto a casa ni por un momento.
8 Entonces Boaz dijo a Rut:
-Escucha, hija mía: No vayas a espigar a otro campo, ni te alejes de aquí. Aquí estarás junto con mis criadas. 9 Mira bien el campo donde siegan, y síguelas; porque yo he mandado a los criados que no te molesten. Cuando tengas sed, vé a los depósitos y bebe del agua que sacan los criados.
10 Ella se postró sobre su rostro, se inclinó a tierra y le dijo:
-¿Por qué he hallado gracia ante tus ojos, para que tú te hayas fijado en mí, siendo yo una extranjera?
11 Boaz le respondió diciendo:
-Ciertamente me han contado todo lo que has hecho por tu suegra después de la muerte de tu marido, y que has dejado a tu padre, a tu madre y la tierra donde has nacido, y has venido a un pueblo que no conociste previamente. 12 ¡Que Jehovah premie tu acción! Que tu recompensa sea completa de parte de Jehovah Dios de Israel, ya que has venido a refugiarte bajo sus alas.
13 Ella dijo:
-Señor mío, halle yo gracia ante tus ojos, porque me has consolado, y porque has hablado al corazón de tu sierva, aunque yo no soy ni como una de tus criadas.
14 Boaz le dijo a la hora de la comida:
-Acércate aquí, come pan y moja tu bocado en el vinagre.
Entonces ella se sentó junto a los segadores, y él le dio grano tostado. Ella comió hasta que se sació, y le sobró. 15 Cuando ella se levantó para espigar, Boaz mandó a sus criados, diciendo:
-Que recoja espigas también entre las gavillas, y no la avergoncéis. 16 Más bien, sacad para ella de los manojos y dejad que las recoja, y no la reprendáis.
Rut y Noemí hablan de Boaz

17 Rut espigó en el campo hasta el atardecer y desgranó lo que había espigado, y he aquí que había como un efa de cebada. 18 Lo tomó y se fue a la ciudad, y su suegra vio lo que había espigado. También sacó lo que le había sobrado de la comida después de haberse saciado, y se lo dio. 19 Entonces su suegra le preguntó:
-¿Dónde has espigado hoy? ¿Dónde has trabajado? ¡Bendito sea el que se haya fijado en ti!
Ella contó a su suegra con quién había trabajado y dijo:
-El hombre con quien he trabajado hoy se llama Boaz.
20 Y Noemí dijo a su nuera:
-¡Sea él bendito de Jehovah, pues no ha rehusado su bondad ni a los vivos ni a los que han muerto! -Noemí le dijo después-: Aquel hombre es nuestro familiar. El es uno de los parientes que nos pueden redimir.
21 Rut la moabita dijo:
-Además de esto, me ha dicho: "Permanece con mis criados hasta que hayan acabado toda mi siega."
22 Noemí respondió a Rut su nuera:
-Está bien, hija mía, que salgas con sus criadas, para que no te vayan a molestar en otro campo.
23 Estuvo, pues, junto con las criadas de Boaz espigando hasta que terminó la siega de la cebada y la siega del trigo. Y ella vivía con su suegra.
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febrero 12, 2013

RUT 1

El Libro de

Rut 1

Amarga historia de Noemí

1 Aconteció en los días en que gobernaban los jueces, que hubo hambre en el país. Entonces un hombre de Belén de Judá fue a vivir en los campos de Moab, con su mujer y sus dos hijos. 2 El nombre de aquel hombre era Elimelec; el nombre de su mujer era Noemí, y los nombres de sus dos hijos eran Majlón y Quelión. Ellos eran efrateos de Belén de Judá.
Llegaron a los campos de Moab y se quedaron allí. 3 Pero Elimelec, marido de Noemí, murió; y ella quedó con sus dos hijos, 4 los cuales tomaron para sí mujeres moabitas. El nombre de la una era Orfa; y el de la otra, Rut. Habitaron allí unos diez años. 5 Y murieron también los dos, Majlón y Quelión, quedando la mujer sin sus dos hijos y sin su marido.
Rut opta por el pueblo de Dios

6 Entonces Noemí se levantó con sus nueras, para regresar de los campos de Moab, porque oyó allí que Jehovah había visitado a su pueblo para darles pan. 7 Salió con sus dos nueras del lugar donde estaba, y emprendieron el camino para regresar a la tierra de Judá. 8 Entonces Noemí dijo a sus dos nueras:
-Id y volveos, cada una a la casa de su madre. Que Jehovah haga misericordia con vosotras, como la habéis hecho vosotras con los difuntos y conmigo. 9 Jehovah os conceda hallar descanso, cada una en la casa de su marido.
Luego las besó, y ellas alzaron su voz y lloraron. 10 Y le dijeron:
-Ciertamente nosotras volveremos contigo a tu pueblo.
11 Y Noemí respondió:
-Volveos, hijas mías. ¿Para qué habéis de venir conmigo? ¿Acaso tengo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos? 12 Volveos, hijas mías, idos; porque yo ya soy demasiado vieja para tener marido. Aunque dijera que tengo esperanza, y si esta noche yo tuviera marido y aun diese a luz hijos, 13 ¿esperaríais vosotras hasta que crecieran? ¿Habríais de quedaros sin casar por causa de ellos? No, hijas mías, mi amargura es mayor que la vuestra, porque la mano de Jehovah se ha levantado contra mí.
14 Entonces ellas, alzando su voz, lloraron otra vez. Luego Orfa besó a su suegra, pero Rut se quedó con ella. 15 Noemí le dijo:
-He aquí, tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses. Vuélvete tú tras ella.
16 Pero Rut respondió:
-No me ruegues que te deje y que me aparte de ti; porque a dondequiera que tú vayas, yo iré; y dondequiera que tú vivas, yo viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. 17 Donde tú mueras, yo moriré; y allí seré sepultada. Así me haga Jehovah y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre tú y yo.
18 Viendo Noemí que Rut estaba tan resuelta a ir con ella, no le dijo nada más.
Amargo retorno a Belén

19 Caminaron ellas dos hasta que llegaron a Belén. Y aconteció que cuando entraron en Belén, toda la ciudad se conmovió a causa de ellas. Y decían:
-¿No es ésta Noemí?
20 Y ella les respondía:
-No me llaméis Noemí; llamadme Mara, porque el Todopoderoso ha hecho muy amarga mi vida. 21 Yo me fui llena, pero Jehovah me ha hecho volver vacía. ¿Por qué, pues, me llamáis Noemí, ya que Jehovah me ha afligido y el Todopoderoso me ha abatido?
22 Así volvió Noemí con su nuera, Rut la moabita. Volvieron de los campos de Moab y llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada.
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PASTORA LUCY DESIGN

febrero 11, 2013

JUECES 21

JUECES 21
Israel llora por Benjamín

21 Los hombres de Israel habían jurado en Mizpa, diciendo: "Ninguno de nosotros dará su hija por mujer a los de Benjamín." 2 Entonces el pueblo fue a Betel, y ellos permanecieron allí, delante de Dios, hasta el atardecer. Y alzando su voz lloraron amargamente y dijeron:
3 -Oh Jehovah Dios de Israel, ¿por qué ha sucedido esto en Israel, que falte hoy una tribu de Israel?
4 Al día siguiente, el pueblo se levantó muy de mañana. Edificaron allí un altar, y ofrecieron holocaustos y sacrificios de paz. 5 Y los hijos de Israel dijeron:
-¿Quién de entre todas las tribus de Israel no ha venido a la congregación, a Jehovah?
Porque se había hecho un juramento solemne contra quien no subiera ante Jehovah en Mizpa, diciendo: "Morirá irremisiblemente."
Mujeres para los sobrevivientes

6 Los hijos de Israel se lamentaban por causa de Benjamín su hermano, y decían:
-¡Una tribu ha sido cortada hoy de Israel! 7 ¿Qué haremos en cuanto a conseguir mujeres para los que han quedado? Porque nosotros hemos jurado por Jehovah que no les daremos por mujeres a nuestras hijas. 8 -Y añadieron-: ¿Hay alguno de entre las tribus de Israel que no haya subido a Jehovah, en Mizpa?
Y he aquí, hallaron que ninguno de Jabes, en Galaad, había ido al campamento, a la congregación. 9 Cuando el pueblo fue contado, he aquí que no había allí ningún hombre de los habitantes de Jabes, en Galaad. 10 Entonces la asamblea envió allá a 12.000 hombres de los valientes. Y les mandaron diciendo:
-Id y matad a filo de espada a los habitantes de Jabes, en Galaad, con las mujeres y los niños. 11 Esto es lo que habéis de hacer: Eliminaréis a todo hombre, y a toda mujer que haya tenido unión sexual con varón.
12 Entre los habitantes de Jabes, en Galaad, hallaron a 400 muchachas vírgenes, que no habían tenido unión sexual con varón; y las llevaron al campamento en Silo, en tierra de Canaán.
13 Entonces toda la asamblea envió un mensaje a los hijos de Benjamín que estaban en la peña de Rimón, y les proclamaron la paz. 14 En aquel tiempo volvieron los de Benjamín, y les dieron por mujeres a las que habían conservado vivas de las mujeres de Jabes, en Galaad. Pero éstas no fueron suficientes para ellos.
15 El pueblo se lamentaba por causa de Benjamín, porque Jehovah había abierto una brecha en las tribus de Israel. 16 Entonces los ancianos de la asamblea dijeron:
-¿Qué haremos en cuanto a conseguir mujeres para los que han quedado? Porque las mujeres de Benjamín han sido exterminadas. 17 -Y dijeron-: Lo que era de Benjamín sea herencia de sus sobrevivientes, para que no sea exterminada una tribu de Israel. 18 Pero nosotros no les podemos dar mujeres de nuestras hijas.
Porque los hijos de Israel habían jurado diciendo: "¡Maldito el que dé mujer a los de Benjamín!" 19 Y dijeron:
-He aquí que cada año hay fiesta de Jehovah en Silo.
Silo está al norte de Betel, al lado oriental del camino que sube de Betel a Siquem, y al sur de Lebona. 20 Y mandaron a los hijos de Benjamín, diciendo:
-Id y poned emboscada en las viñas. 21 Mirad; y he aquí que cuando las jóvenes de Silo salgan a bailar en círculos, vosotros saldréis de las viñas y arrebataréis cada uno una mujer para sí de las jóvenes de Silo, y os iréis a la tierra de Benjamín. 22 Y sucederá que cuando sus padres o sus hermanos vengan a pleito ante nosotros, les diremos: "Hacednos el favor de concedérnoslas, porque nosotros no conseguimos en la guerra mujeres para todos ellos. Además, vosotros no sois culpables, porque no se las habéis dado."
23 Los hijos de Benjamín lo hicieron así, y tomaron mujeres, una cada uno, raptándolas de entre las que danzaban. Después se fueron, volvieron a sus heredades, reedificaron las ciudades y habitaron en ellas. 24 También los hijos de Israel partieron de allí, cada uno a su tribu o clan; y se fueron de allí, cada uno a su heredad.
25 En aquellos días no había rey en Israel, y cada uno hacía lo que le parecía recto ante sus propios ojos.
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